395px

Canudos

Antonio Nóbrega

Canudos

Eu, viandante de um chão poento.
Dias queimosos, vida sem idílio.
Preces voltadas para sóis ardentes,
Luares claros a buscar o auxílio.
Para os meus olhos, confusão pasmosa,
Batalha surda, secular martírio.

Ai, desatino!
Ai, meu penar!
Ai, velho medo! sombra e malpassar!

Vi mamelucos, pardos, vi cafusos.
Rostos marcados: um santo sudário.
Em bom conselho, bendegó, pontal,
Vi conselheiro rezar solitário.
E anunciando o inverno benfazejo,
Em monte santo subiu para o calvário.

Canudos

Yo, caminante de una tierra polvorienta.
Días abrasadores, vida sin idilio.
Oraciones dirigidas a soles ardientes,
Claros resplandores buscando ayuda.
Para mis ojos, confusión asombrosa,
Batalla sorda, martirio secular.

¡Ay, desatino!
¡Ay, mi sufrimiento!
¡Ay, viejo miedo! sombra y mal pasar!

Vi mamelucos, pardos, vi cafuzos.
Rostros marcados: un santo sudario.
En buen consejo, bendición, puntal,
Vi al consejero rezar solitario.
Y anunciando el invierno benévolo,
En el monte santo subió hacia el calvario.

Escrita por: Antônio Nóbrega / Wilson Freire