Tango
Imagem dessa hora mansa
Em que, distante, descansa
Aquela veste encarnada
Aquela veste encarnada
Era um doce manequim
Moreno-rubro em cetim
Um manequim que pensava
Muitos nãos e pouco sim
Havia a vitrine oblonga
A casa do manequim
De veste encarnada e longa
Cílios de longo nanquim
Os sorrisos coloridos
E os dentes (leite e jasmim)
Imóveis nas formas vítreas
Na prisão do manequim
As contas de musgo e vidro
Dos olhos do manequim
Rolaram dentro do abismo
De um amor, num botequim
Escapam falas, detalhes
Do sofrido manequim
Nessa hora cansada e mansa
Que bate dentro de mim
Tango
Imagen de esta hora tranquila
En que, distante, reposa
Ese vestido encarnado
Ese vestido encarnado
Era un dulce maniquí
Moreno-rojo en satén
Un maniquí que pensaba
Muchos no y poco sí
Había la vitrina alargada
La casa del maniquí
De vestido encarnado y largo
Pestañas de largo nanquín
Las sonrisas coloridas
Y los dientes (leche y jazmín)
Inmóviles en las formas vítreas
En la prisión del maniquí
Las cuentas de musgo y vidrio
De los ojos del maniquí
Rodaron dentro del abismo
De un amor, en un bar
Escapan palabras, detalles
Del sufrido maniquí
En esta hora cansada y tranquila
Que late dentro de mí