O boleador
E o destro campeiro na fúria indomável,
Seguindo o cavalo que vai a fugir,
As bola meneia com braço de ferro,
Enquanto as não deixa certeiras partir.
E a certa distância que mede co'a vista,
O impulso tenteia visando o bagual,
E após, lá consigo, contando com a presa,
Desprende o seu tiro terrível, fatal!
E as bolas tremendas fungando no espaço,
Lá vão zig-zigs formando no ar;
Lá vão implacáveis cair como um raio
Na frente do bicho que intenta escapar.
E as pernas das bolas o bicho mal sente
Nas mãos lhe tocarem, priscando coiceia,
E quanto mais prisca, coiceia ariscado,
Mais ele se enreda, nas bolas se eleia.
E os fortes campeiros que adoram proezas
Soltaram mil vivas naquela amplidão;
Um tiro de bolas há muito não viam
Com mais bizarria, com mais perfeição.
Eu te admiro e saúdo,
Ó destro boleador!
Mais te dera, se o pudesse
O teu modesto cantor.
El boleador
Y el hábil gaucho en su furia indomable,
Siguiendo al caballo que intenta huir,
Las boleadoras agita con brazo de hierro,
Mientras no las deja partir certeras.
Y a la distancia que mide con la vista,
El impulso intenta apuntando al salvaje,
Y luego, allí consigo, contando con la presa,
Libera su tiro terrible, fatal.
Y las bolas tremendas silbando en el espacio,
Allá van zigzagueando en el aire;
Allá van implacables cayendo como un rayo
Delante del animal que intenta escapar.
Y las piernas de las bolas el animal apenas siente
En las manos tocarle, relinchando patea,
Y mientras más relincha, patea asustado,
Más se enreda, en las bolas se enlaza.
Y los valientes gauchos que adoran las hazañas
Soltaron mil vivas en esa inmensidad;
Un tiro de bolas hace mucho no veían
Con más destreza, con más perfección.
Te admiro y saludo,
¡Oh hábil boleador!
Más te daría, si pudiera,
Tu modesto cantor.
Escrita por: Bernardo Taveira Júnior 1860