Desafio
Há um potro dentro de mim, pedindo cancha.
Sinto-lhe o bater do coração inquieto
como um tambor a rufar em véspera de peleia braba.
No meu olhar o seu olhar de fogo se confunde
na ânsia de devassar a vastidão de todos os caminhos
que os seus cascos de bronze e asas não pisaram.
Potro de sangue ancestral,
telúrico em seu ímpeto selvagem,
maior porque contido no seu lance
como um cartucho que sente o gatilho pronto para o tiro.
Tudo o que fica além de meu passo de nômade prisioneiro,
tudo o que não alcança o meu braço de músculos dormidos,
tudo o que meu olhar não pressente na distância
- isso tudo a chamá-lo,
tudo a chamá-lo
como um toque de cincerro no silêncio da noite.
Seus ouvidos de animal selvagem
são sensíveis ao apelo da distância,
ao apelo da noite,
ao grito dos que rompem cancelas e aramados
para abrir a golpes de audácia o seu caminho de aventuras.
Há um potro dentro de mim, pedindo cancha...
No laço de chegada,
que fica sempre além,
e ainda mais além,
e sol não se põe nunca,
para vestir de ouro os que tiveram pata
para engolir todo o estirão da raia
que é um desafio de léguas pela frente.
Mas como custa arrebentar o laço
do andarível de partida desta cancha!
Desafío
Hay un potro dentro de mí, pidiendo pista.
Siento el latir de su corazón inquieto
como un tambor que retumba en vísperas de una pelea brava.
En mi mirada, su mirada de fuego se confunde
en el deseo de explorar la vastedad de todos los caminos
que sus cascos de bronce y alas no han pisado.
Potro de sangre ancestral,
telúrico en su impulso salvaje,
mayor porque está contenido en su lance
como un cartucho que siente el gatillo listo para el disparo.
Todo lo que queda más allá de mi paso de nómada prisionero,
todo lo que no alcanza mi brazo de músculos dormidos,
todo lo que mi mirada no presiente en la distancia
- todo eso llamándolo,
todo llamándolo
como un tintineo en el silencio de la noche.
Sus oídos de animal salvaje
son sensibles al llamado de la distancia,
al llamado de la noche,
al grito de los que rompen cercas y alambres
para abrir a golpes de audacia su camino de aventuras.
Hay un potro dentro de mí, pidiendo pista...
En el lazo de llegada,
que siempre queda más allá,
y aún más allá,
y el sol nunca se pone,
para vestir de oro a los que tuvieron la pata
para tragarse todo el tramo de la pista
que es un desafío de leguas por delante.
Pero qué difícil es romper el lazo
del viajero de partida de esta pista!
Escrita por: Apparicio Silva Rillo