395px

Nicácio

Arthur Mattos

Nicácio

Nicácio, encomprida os loros, tantinho quarto de palmo
Que eu vou sentar os recado' pra tratar essa fina flor
Dar baldas pro corredor, gravando os cascos dos pingos
Na estendida dos domingos que é vício pra um domador

De correr vaca, Nicácio ajeita a crina da cola
Pois até sinto demora pra ir alcançando a perna
Vou cruzar esta primavera olfateando mais a flores
E recordando os amores que se quedaram na espera

Ah, há, há, há, há, me dê licença que, no más, num upa
Sento a ossamenta
Ah, há, há, há, há, me dê licença que, no más, a Zaina
Já me pede riendas

Entre os dois pelego' preto', ajeita o pala encarnado
Mas, o bocal bem sovado, deixa que eu ajeito nos queixo'
Pois largo a trote direito à pulperia da vila
Saborear umas sangrias que tanto bem faz' ao peito

Alcança as rédea' que gosto, as fina' chata' ponchada'
Que ganhei uma vez passada quando ajeitei um Bragado
Vou soltar ao trote largo, franja de pala ao vento
Vou num galope meia rédea dando asas pra meu lenço

Ah, há, há, há, há, me dê licença que, no más, num upa
Sento a ossamenta
Ah, há, há, há, há, me dê licença que, no más, a Zaina
Já me pede riendas

Ah, há, há, há, há, me dê licença que, no más, num upa
Sento a ossamenta
Ah, há, há, há, há, me dê licença que, no más, a Zaina
Já me pede riendas

Nicácio

Nicácio, alarga los loros, un poquito más de un palmo
Que voy a sentar los recados para tratar a esta fina flor
Dar vueltas por el corredor, grabando los cascos de los caballos
En la extensión de los domingos que es vicio para un domador

Corriendo vacas, Nicácio arregla la crin de la cola
Pues siento que tarda en llegar a la pierna
Cruzaré esta primavera olfateando más las flores
Y recordando los amores que quedaron esperando

Ah, ah, ah, ah, permiso que, ya no más, no subo
Siento los huesos
Ah, ah, ah, ah, permiso que, ya no más, la Zaina
Ya me pide riendas

Entre los dos pelajes negros, arregla el poncho encarnado
Pero el freno bien usado, déjame que lo ajusto en la quijada
Pues suelto al trote derecho hacia la pulpería del pueblo
A saborear unas sangrías que tanto bien hacen al pecho

Alcanzo las riendas que me gustan, las finas chatas punzadas
Que gané una vez pasada cuando arreglé un Bragado
Voy soltando al trote largo, flecos del poncho al viento
Voy en un galope medio rienda dando alas a mi pañuelo

Ah, ah, ah, ah, permiso que, ya no más, no subo
Siento los huesos
Ah, ah, ah, ah, permiso que, ya no más, la Zaina
Ya me pide riendas

Ah, ah, ah, ah, permiso que, ya no más, no subo
Siento los huesos
Ah, ah, ah, ah, permiso que, ya no más, la Zaina
Ya me pide riendas

Escrita por: Evair Soares Gomes / Juliano Gomes