395px

El Ferry

Ary Dos Santos

O Cacilheiro

Lá vai no Mar da Palha o Cacilheiro,
comboio de Lisboa sobre a água:
Cacilhas e Seixal, Montijo mais Barreiro.
Pouco Tejo, pouco Tejo e muita mágoa.

Na Ponte passam carros e turistas
iguais a todos que há no mundo inteiro,
mas, embora mais caras, a Ponte não tem vistas
como as dos peitoris do Cacilheiro.

Leva namorados, marujos,
soldados e trabalhadores,
e parte dum cais
que cheira a jornais,
morangos e flores.
Regressa contente,
levou muita gente
e nunca se cansa.
Parece um barquinho
lançado no Tejo
por uma criança.

Num carreirinho aberto pela espuma,
la vai o Cacilheiro, Tejo à solta,
e as ruas de Lisboa, sem ter pressa nenhuma,
tiraram um bilhete de ida e volta.

Alfama, Madragoa, Bairro Alto,
tu cá-tu lá num barco de brincar.
Metade de Lisboa à espera do asfalto,
e já meia saudade a navegar.

Leva namorados, marujos,
soldados e trabalhadores,
e parte dum cais
que cheira a jornais,
morangos e flores.
Regressa contente,
levou muita gente
e nunca se cansa.
Parece um barquinho
lançado no Tejo
por uma criança.

Se um dia o Cacilheiro for embora,
fica mais triste o coração da água,
e o povo de Lisboa dirá, como quem chora,
pouco Tejo, pouco Tejo e muita má

El Ferry

Allá va en el Mar de la Paja el Ferry,
tren de Lisboa sobre el agua:
Cacilhas y Seixal, Montijo y Barreiro.
Poco Tajo, poco Tajo y mucha tristeza.

En el Puente pasan coches y turistas
iguales a todos los que hay en el mundo entero,
pero, aunque más caras, el Puente no tiene vistas
como las de los balcones del Ferry.

Lleva enamorados, marineros,
soldados y trabajadores,
y parte de un muelle
que huele a periódicos,
fresas y flores.
Regresa contento,
llevó mucha gente
y nunca se cansa.
Parece un barquito
lanzado en el Tajo
por un niño.

En un sendero abierto por la espuma,
allá va el Ferry, Tajo suelto,
y las calles de Lisboa, sin tener prisa alguna,
se sacaron un billete de ida y vuelta.

Alfama, Madragoa, Bairro Alto,
tú aquí-tú allá en un barco de juguete.
Mitad de Lisboa esperando el asfalto,
y ya media nostalgia navegando.

Lleva enamorados, marineros,
soldados y trabajadores,
y parte de un muelle
que huele a periódicos,
fresas y flores.
Regresa contento,
llevó mucha gente
y nunca se cansa.
Parece un barquito
lanzado en el Tajo
por un niño.

Si un día el Ferry se va,
se entristece más el corazón del agua,
y el pueblo de Lisboa dirá, como quien llora,
poco Tajo, poco Tajo y mucha tristeza

Escrita por: