The Sleeping Storm
Blossoming wind
Rising, fading, almost speaking
Their ominous warning
Their fingers weave through my hair
Gray clouds engulf the sun
Above me, the magnificent sky looms
Streaks of lightning, almost painted
Cutting deep through the gloom
Blinding beams
A low resounding moan
Lamenting thunder
Followed by echoing cries And then
A grand chorus of sky spirits sing
Deafening, soothing
A melody of raindrops
Sing their endless lullaby
Leaves spill water to the soil
Trees sway to the quickening gale
Rain dances in the air
To the crescendo of wind, water and Earth
I can feel the all consuming soul of the sky
Unleashing the downpour upon me
Streams of light breach the waning clouds
To fill me with their ominous strength and mercy
I am the vessel
The storm and I are one
With desperation I persevere I claw my path beneath the surface
To find some rest deep within the Earth
And one day reemerge as a calamity a deluge
None shall see me coming until it's too late
La Tormenta Dormida
Viento floreciente
Elevándose, desvaneciéndose, casi hablando
Su ominosa advertencia
Sus dedos se entrelazan en mi cabello
Nubes grises envuelven al sol
Sobre mí, el magnífico cielo se cierne
Rayos de relámpago, casi pintados
Cortando profundamente a través de la penumbra
Rayos cegadores
Un lamento resonante
Truenos lamentables
Seguidos de gritos resonantes Y luego
Un gran coro de espíritus del cielo canta
Ensordecedor, reconfortante
Una melodía de gotas de lluvia
Cantan su interminable canción de cuna
Las hojas derraman agua en el suelo
Los árboles se mecen con el acelerado vendaval
La lluvia baila en el aire
Al crescendo del viento, agua y Tierra
Puedo sentir el alma devoradora del cielo
Desatando el aguacero sobre mí
Corrientes de luz atraviesan las nubes menguantes
Para llenarme con su fuerza y misericordia ominosas
Soy el recipiente
La tormenta y yo somos uno
Con desesperación persevero, araño mi camino bajo la superficie
Para encontrar algo de descanso en lo profundo de la Tierra
Y un día emerger como una calamidad, un diluvio
Nadie me verá venir hasta que sea demasiado tarde