Torre de los Siglos
Brillo de los siglos,
driadas distantes
ardiendo las torres
del Señor plateado.
Elfos y hadas,
manantial encantado,
imagen de expiación en mármol
arde brillando como himnos nocturnos.
Flamígera demonia,
semilla tan seductora.
Con ansias embriagadas
rompe la costura.
¿Escuchan el lamento
en el sauce allí?
La suave lira
del joven sigue sonando.
Ruinas de mundos,
novia marchita.
Cosmos sin vida
observado desde adentro.
Enoja, oh necia,
tu sangre es mi vino.
Por siempre estamos,
¡oh grito atormentador...
...que siembra melancolía
en el corazón terrenal!