Arcana Antediluvia
The Antediluvian Oracle:]
And so it was written, that rage would carry him like a howling wind, leaving only frozen corpses,
Their bones rattling in hollow armour, to tell their tale in his wake.
[The Black Mariner:]
Behold, my blackened, grim and gory axe, the searing glow of trenchant steel.
I'll notch another widow to my haft, and wreak red vengeance 'cross the waves.
Tales of black-sailed argosies, bedeviled by base treachery!
[The Antediluvian Oracle:]
His gaze is as fire, his words are as spear-points, his voice is as thunder, his touch as the plague!
[The Black Mariner:]
Storm-prow cleaving, dragon rending, nighted deeps far, far below,
Hail-scur scouring, sea devouring, sunken realm's ethereal glow.
[The Antediluvian Oracle:]
And one night, there came a storm, a storm with searing red winds.
Fire and steel rode within it, and vengeance writ in thunder and blood!
[The Black Mariner:]
Down sixty fathoms, from stygian coral-clad tombs, the pitiless abyssal sea disgorges its shambling mold-mottled dead,
Dank innards blackly acoil with nests of slithering things!
Ghosts aglide upon the eldritch seas, unfathomed voyage to ascendancy,
Traitorous blood, the surf roils red, churning crimson, thrice-cursed dead.
[The Antediluvian Oracle:]
'Tis enough that men might dream of being kings without aspiring to the power of gods.
[To be continued in "Arcana Antediluvia Act II: The Demon in the Dusklight Crystal."]
Oráculo Antediluviano
El Oráculo Antediluviano:
Y así fue escrito, que la rabia lo llevaría como un viento aullador, dejando solo cadáveres congelados,
Sus huesos sonando en armaduras huecas, para contar su historia a su paso.
El Marino Negro:
Contempla, mi hacha ennegrecida, sombría y sangrienta, el resplandor abrasador del acero incisivo.
Marcaré otra viuda en mi empuñadura, y sembraré venganza roja a través de las olas.
¡Relatos de argosies de velas negras, acosadas por traiciones viles!
El Oráculo Antediluviano:
Su mirada es como fuego, sus palabras son como puntas de lanza, su voz es como trueno, su tacto como la plaga.
El Marino Negro:
Proa de tormenta partiendo, dragón desgarrando, profundidades nocturnas lejanas, muy, muy abajo,
Granizo que azota, mar devorador, resplandor etéreo del reino hundido.
El Oráculo Antediluviano:
Y una noche, llegó una tormenta, una tormenta con vientos rojos abrasadores.
Fuego y acero cabalgaban en ella, y venganza escrita en truenos y sangre.
El Marino Negro:
Descendiendo sesenta brazas, desde tumbas coralinas estigias, el mar abisal despiadado vomita sus muertos descoloridos y cubiertos de moho,
¡Vísceras húmedas enroscadas con nidos de criaturas deslizantes!
Fantasmas deslizándose sobre los mares arcanos, viaje insondable hacia la supremacía,
Sangre traidora, la espuma hierve roja, agitando carmesí, muertos malditos tres veces.
El Oráculo Antediluviano:
Basta con que los hombres sueñen con ser reyes sin aspirar al poder de los dioses.
[Continuará en
Escrita por: Chris Maudling / Jonny Maudling