Bar do Zé
No coração da noite, onde a luz brilha e some
Ergue-se o Bar do Zé, refúgio que não se nome
Com risos e histórias que dançam no ar
Ali as almas perdidas vêm para se encontrar
Na mesa de madeira, marcas de tantas vidas
Cerveja gelada e memórias queridas
O cheiro do petisco invade a lembrança
É lá que o tempo para numa doce balança
Zé serve um sorriso ao cliente entristecido
E em cada gole tomado, um sonho esquecido
As rimas dos poetas ecoam na parede
Enquanto os copos brindam à pura amizade
Os fados da cidade sussurram em segredo
Histórias de amores e também de enredo
Entre risadas altas e lágrimas furtivas
O Bar do Zé guarda nossas narrativas
Ah! Que alegria é sentir essa conexão!
Um abrigo seguro na vasta solidão
Entre versos soltos e a música suave
Cada canto é abrigo, cada brinde uma chave
Quando a madrugada avança com seu manto escuro
As estrelas são copos levantados ao puro
À vida! Às dores! Aos sorrisos sem fim!
No Bar do Zé todos são parte de mim
Assim se desenha a essência das noites
Um lugar onde o amor encontra seus rebotes
E ao final da jornada, quando tudo esmorece
A alma volta cheia, o coração não esquece
No Bar do Zé a vida nunca tem pressa
É poesia viva que nunca se cessa
Em cada esquina um verso espera pra ser lido
Um canto eterno, amor sempre querido
Bar del Zé
En el corazón de la noche, donde la luz brilla y se apaga
Se alza el Bar del Zé, refugio que no se nombra
Con risas e historias que bailan en el aire
Ahí las almas perdidas vienen a encontrarse
En la mesa de madera, marcas de tantas vidas
Cerveza fría y memorias queridas
El olor de los antojitos invade la memoria
Es ahí donde el tiempo se detiene en una dulce balanza
Zé sirve una sonrisa al cliente entristecido
Y en cada trago tomado, un sueño perdido
Las rimas de los poetas resuenan en la pared
Mientras los vasos brindan por la pura amistad
Los fados de la ciudad susurran en secreto
Historias de amores y también de relatos
Entre risas estruendosas y lágrimas furtivas
El Bar del Zé guarda nuestras narrativas
¡Ah! ¡Qué alegría es sentir esta conexión!
Un refugio seguro en la vasta soledad
Entre versos sueltos y la música suave
Cada rincón es abrigo, cada brindis una llave
Cuando la madrugada avanza con su manto oscuro
Las estrellas son copas levantadas al puro
¡A la vida! ¡A las penas! ¡A las sonrisas sin fin!
En el Bar del Zé todos son parte de mí
Así se dibuja la esencia de las noches
Un lugar donde el amor encuentra sus rebotes
Y al final del camino, cuando todo se apaga
El alma vuelve llena, el corazón no olvida
En el Bar del Zé la vida nunca tiene prisa
Es poesía viva que nunca se detiene
En cada esquina un verso espera ser leído
Un canto eterno, amor siempre querido