Festança nos Medeiros
Bate casco, zãino velho !, quero chegar bem ligeiro
Bate casco, zãino velho !, tem festança nos medeiros
Dei de mão na gaita velha, pus na garupa do pingo
Num galope entonado, prá estância fui seguindo
Fui tocar lá nos medeiros, numa tarde de domingo
O galpão tava enfeitado, co flores de maçanilha
O perfume se sentia, lá de riba da coxilha
Tio medeiros enpolgado, com o casamento da filha
Quatro capão, quatro vaca, se enroscavam no braseiro
Quatro porco e mais galinha, e um panelão de puchero
Bóia buena era de sobra, na festança dos medeiros
O padre fez o casório, debaixo de um figueirão
A mais nova do medeiros, com o mais véio do zecão
Se espalhavam no terreiro, gente de todo o rincão
Convidados de importância neste acontecimento
Os cardoso, e os Amaral, inté as gurias do bento
Os Duzac e os Oliveira, chegaram neste momento
Os Macedo e os Ramos, também vieram ao casamento
Prá soleira do galpão, a indiada foi chegando
Pois o bem bom da festança, tava recém começando
Tio medeiros estoura o mango, e bem alto foi gritando :
_ Gaiteiro !, pode iniciar o fandango !
Fiesta en los Medeiros
Bate casco, viejo zaino!, quiero llegar bien rápido
Bate casco, viejo zaino!, hay fiesta en los Medeiros
Agarré la vieja armónica, la puse en la grupa del caballo
En un galope animado, hacia la estancia fui siguiendo
Fui a tocar allá en los Medeiros, en una tarde de domingo
El galpón estaba decorado, con flores de manzanilla
El perfume se sentía, desde arriba de la loma
Tío Medeiros orgulloso, con la boda de su hija
Cuatro capones, cuatro vacas, se enroscaban en el brasero
Cuatro cerdos y más gallinas, y una olla de puchero
La comida era abundante, en la fiesta de los Medeiros
El cura hizo la boda, bajo un higuera
La más joven de los Medeiros, con el más viejo del zecón
Se esparcían en el patio, gente de todo el lugar
Invitados importantes en este acontecimiento
Los Cardoso, y los Amaral, hasta las chicas del Bento
Los Duzac y los Oliveira, llegaron en este momento
Los Macedo y los Ramos, también vinieron a la boda
En el umbral del galpón, la gente fue llegando
Porque lo bueno de la fiesta, apenas estaba empezando
Tío Medeiros estalla el mango, y grita bien alto:
_¡Gaitero!, ¡puedes empezar el fandango!