395px

El Sheriff de la Pistola Torcida

Barnabé

O Xerife da Garrucha Torta

Era numa vila lá muito distante,
Morava um bandido muito valentão.
Matava por gosto e quando dava tiros,
Até levantava poeira do chão.
Um dia cedinho saiu pela estrada,
Em outro povoado ele apareceu.
E numa vendinha chegou dando tiros
E foi desse jeito que aconteceu.

Dono da venda:quem é que tá dando tiro ai?
Bandido:sou eu,e daí?
Dono da venda:quem é você?
Bandido:sou o bandido cá ôio,o bom.
Dono da venda:vá embora,que aqui não tem lugar pra bandido.bandido ah,não?...(tiros)...
Dono da venda:ai,ai
Bandido:mas tem lugar pra defunto(risada)...

E esse bandido matava sem medo,
Era corajoso e de nada temia.
Em qualquer lugar que ele chegava,
O povo de medo na hora corria.
Em toda vendinha que ele chegava
Ali já formava aquela ruaça.
Quem nunca bebeu um copo de vinho,
Tinha que beber um copo de cachaça.

Bandido:enche esse copo aí(barulho de bebida enchendo o copo).bebe aí,vovô.
Vovõ responde:eu não bebo.
Bandido:então leva chumbo(barulho de tiros...)

Aquele bandido chegava na vila,
O povo de medo ficava sem fala.
Mas naquela vila morava um xerife
Naquela região ali era bala.
Aquele bandido começou dar tiros
E uma mulher,no chão caiu morta.
Na hora que estava formada a bagunça
Chegou o xerife da garrucha torta.

Xerife:levanta ai,negão,eu sou o xerife da garrucha torta,atira na janela e rebenta a porta.
Bandido:eu sou o bandido cá ôio,o bom.
Xerife:prepare já.
Bandido:prepare você(barulho de tiros...)
Ai,me acertou.
Xerife:bem na curva.

E aquele bandido alí caiu morto
Acabou a bagunça daquele povoado.
Hoje ninguém fala no tal homem mal,
Todo mundo agora dorme sossegado.
Acabou o barulho porque o xerife
Chegou e cumpriu a sua missão.
Aí está o exemplo que o fim do bandido
É morrer a bala ou ir pra prisão.

El Sheriff de la Pistola Torcida

Era en un pueblo muy lejano,
Vivía un bandido muy valiente.
Mataba por diversión y al disparar,
hasta levantaba polvo del suelo.
Una mañana temprano salió por el camino,
En otro pueblo apareció.
Y en una tiendita llegó disparando
Y así fue como sucedió.

Dueño de la tienda: ¿quién está disparando ahí?
Bandido: soy yo, ¿y qué?
Dueño de la tienda: ¿quién eres tú?
Bandido: soy el bandido aquí, el bueno.
Dueño de la tienda: lárgate, aquí no hay lugar para bandidos. ¿Bandido ah, no? (disparos)...
Dueño de la tienda: ay, ay
Bandido: pero hay lugar para difuntos (risas)...

Y este bandido mataba sin miedo,
Era valiente y no temía nada.
Dondequiera que llegaba,
La gente corría de miedo al instante.
En cada tiendita que llegaba
Ya se armaba un alboroto.
Quien nunca bebió un vaso de vino,
tenía que beber un vaso de caña.

Bandido: llena ese vaso ahí (sonido de bebida llenando el vaso). Bebe, abuelo.
Abuelo responde: yo no bebo.
Bandido: entonces lleva plomo (sonido de disparos)...

Ese bandido llegaba al pueblo,
La gente se quedaba sin habla de miedo.
Pero en ese pueblo vivía un sheriff
En esa región era bala.
Ese bandido empezó a disparar
Y una mujer cayó muerta en el suelo.
Cuando el caos estaba formado
Llegó el sheriff de la pistola torcida.

Sheriff: levántate, negro, soy el sheriff de la pistola torcida, disparo en la ventana y reviento la puerta.
Bandido: soy el bandido aquí, el bueno.
Sheriff: prepárate ya.
Bandido: prepárate tú (sonido de disparos)...
Ay, me dio.
Sheriff: justo en la curva.

Y ese bandido allí cayó muerto
Se acabó el caos de ese pueblo.
Hoy nadie habla del tal hombre malo,
Todos ahora duermen tranquilos.
Se acabó el ruido porque el sheriff
Llegó y cumplió su misión.
Ahí está el ejemplo de que el fin del bandido
Es morir a balazos o ir a la cárcel.

Escrita por: Braz Aparecido / Oswaldo Galharde