O queijo, a quina e o queixo
O Queijo, o queixo e a quina
Olha o queijo na quina da mesa,
Olha o queixo na quina da porta.
Pra parar panela com certeza,
Troca a tampa se a trempa e torta.
Quando a Pinga pinga na garganta,
Ter juizo nada mais importa.
O desassossego, entao levanta,
Cambaleando numa perna morta.
Olha o queijo decorando a mesa,
Olha o queixo devorando a quina.
Pra clarear deixa a fogueira acesa,
Quer agua fresca vai buscar na mina.
Sapato velho nao machuca o pe,
Perigo a frente sai fora reta.
Pensando bem melhor ter muita fe,
E saia justa pra atingir a meta.
E a meta e... metade de qualquer coisa.
Nem bonito nem feio, nem preto nem branco,
Nem alegre nem triste, nem safado nem santo.
El queso, la esquina y la quijada
El Queso, la quijada y la esquina
Mira el queso en la esquina de la mesa,
Mira la quijada en la esquina de la puerta.
Para detener la olla con certeza,
Cambia la tapa si está torcida y torta.
Cuando el trago baja por la garganta,
Tener juicio es lo único que importa.
El desasosiego, entonces se levanta,
Tambaleándose en una pierna muerta.
Mira el queso decorando la mesa,
Mira la quijada devorando la esquina.
Para aclarar deja la fogata encendida,
Quiere agua fresca va a buscar a la mina.
Un zapato viejo no lastima el pie,
Peligro adelante, sal de la recta.
Pensándolo bien, es mejor tener mucha fe,
Y una situación incómoda para alcanzar la meta.
Y la meta es... la mitad de cualquier cosa.
Ni bonito ni feo, ni negro ni blanco,
Ni alegre ni triste, ni travieso ni santo.
Escrita por: Ronilson Oliveira