Quatro
Não há mais ninguém, uma folha só.
A brisa se mantém, gela ao redor.
E assim sobe a neve, some o lugar.
E o branco cobre tudo sem contar.
Não há mais um som, um ruído só
que muda de tom, pra ficar maior.
E enfim desce a neve como deve ser.
Voltam:
Rios, passos,
risos fracos,
tardes plenas,
praças cheias
até não poder mais.
Se apresenta o sol esmagador
queimando o chão devagar ao se pôr.
Derretendo seja o que for.
Destruindo o mundo ao se impôr.
Ela vem, desabafa com quem ficou.
Ela cai, acariciando quem restou.
A chuva não pára jamais.
Cuatro
Ya no hay nadie más, solo una hoja.
La brisa persiste, helando alrededor.
Y así sube la nieve, desaparece el lugar.
Y el blanco lo cubre todo sin contar.
Ya no hay un sonido más, solo un ruido
que cambia de tono, para ser más grande.
Y finalmente cae la nieve como debe ser.
Regresan:
Ríos, pasos,
risas débiles,
tardes completas,
plazas llenas
hasta no poder más.
Se presenta el sol abrumador
quemando el suelo lentamente al ponerse.
Derritiendo lo que sea.
Destruyendo el mundo al imponerse.
Ella viene, desahoga con quien quedó.
Ella cae, acariciando a quien quedó.
La lluvia no cesa jamás.