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Las Cigarras

Bruno Batista

As Cigarras

Desce as esquinas, acende um cigarro
Tranca os armários, aquece a manhã
Queima as cortinas, assalta um carro
Atira facas, esquece a maçã

Frequenta torres, bueiros, desmanches
Bebe champagne no quarto do rei
Paga os pecados com cheques de um amante
Nunca perdoou o instante em que eu lhe encontrei

Perde outra briga, esconde uma carta
Conhece taras e gestos banais
Beija uma amiga, apanha na cara
Nunca assinava os cartões postais

Corta os tapetes, os dedos, a grama
Deita na lama, invade um bistrô
Dança com o espelho e joga na cama
Acorda, diz que me ama e chora outra dor

E lembra da fogueira...
Havia as cigarras, havia a usina
Havia os bandidos e belas meninas
Taças de vidro e homens de bar

(ela lembrou que pensava em casar
Percebeu que o futuro não ficou de herança
E aquela esperança, de tão velha, enlouqueceu)

Quebra as vitrines, suspende o cenário
Fecha uma sala, perde a estação
Confessa um crime, engana um otário
Grita aos criados, acaba no chão

Troca os bilhetes, as chaves, os sinos
Dorme em cassinos, sonha em bordéis
Corre assustada, acorda à míngua
Volta e morde a língua jogada aos meus pés.

Las Cigarras

Baja por las esquinas, enciende un cigarrillo
Cierra los armarios, calienta la mañana
Quema las cortinas, asalta un auto
Arroja cuchillos, olvida la manzana

Visita torres, alcantarillas, desarmaderos
Bebe champán en la habitación del rey
Paga los pecados con cheques de un amante
Nunca perdonó el momento en que la encontré

Pierde otra pelea, esconde una carta
Conoce perversiones y gestos comunes
Besa a una amiga, recibe una bofetada
Nunca firmaba las postales

Corta las alfombras, los dedos, el pasto
Se acuesta en el barro, invade un bistró
Baila con el espejo y se tira en la cama
Despierta, dice que me ama y llora otro dolor

Y recuerda la hoguera...
Había cigarras, había la fábrica
Había los bandidos y bellas chicas
Copas de vidrio y hombres de bar

(ella recordó que pensaba en casarse
Se dio cuenta de que el futuro no quedó en herencia
Y esa esperanza, tan vieja, enloqueció)

Rompe los escaparates, suspende el escenario
Cierra una sala, pierde la estación
Confiesa un crimen, engaña a un tonto
Grita a los sirvientes, termina en el suelo

Cambia los boletos, las llaves, las campanas
Duerme en casinos, sueña en burdeles
Corre asustada, despierta desamparada
Vuelve y muerde la lengua arrojada a mis pies.

Escrita por: Bruno Batista