Castigo del Destino
Cada vez que paso
Por esa casita
Recuerdo a la morenita
Que allí vivía
Junto a mí
En un amor profundo
Ni por un segundo
Ella se alejaba
Fueron años así
Pero todo cambió
Ella me dejó
Se fue por otro camino
Dejando atrás
Sin rencor ni dolor
Un gran amor
Del esposo y su niñito
Aquel inocente
Sintiendo nostalgia
Quiso ir a la ciudad
A buscar a aquella
Que un día huyó
Con un desconocido
Dejando al marido
Llorando por ella
Hizo su mochilita
Y pidió aventón
Encima de la lona
De un camión
Llorando iba
Ansioso y contento
Para ver de nuevo
A su madre del corazón
Llegó a la ciudad
Era mediodía
Y en una panadería
Una mujer salía
Para la otra acera
Fue a cruzar
Corrió a abrazar
A su madre sonriendo
Gritándole a ella
Ni miró a los lados
Un descontrolado
Venía a toda velocidad
Los ojos brillantes
Fueron perdiendo el brillo
Al ver a su hijo
Morir lentamente
El destino ingrato
No tenía derecho
Pero de la peor manera
Pasó una lección
Nunca abandones
A la familia y tu hogar
Porque al abandonar
Puede haber castigo
El castigo fue fuerte
Quedó lamentándose
Sufriendo y llorando
En medio de la carretera
Pidiendo perdón
Y que alguien lo socorra
Pero después de morir
No sirve de nada.