Echo
No obscuro da minha mente, a verdade se desfaz
Ecos de sabedoria, silenciados pelo caos
O coração do homem, uma forja de ilusões
Criando falsos deuses, na ânsia de sua confusões
Na tempestade de areia, os olhos não conseguem vê
Que onde seria o templo, só há escombros ruinas
Clamo ao vazio, mas só ouço o eco
Construindo tronos pros ídolos de ferro
Numa dança frenética, a insanidade reina
Sob o céu cinzento, sua falsidade se esgueira
A glória trocada, por imagens distorcidas
A natureza esquecida, por fantasias corrompidas
Onde a honra se vende, pelo brilho do que é falso
E a essência se perde, no altar dos insensatos
Na tempestade de areia, os olhos não conseguem vê
Que onde seria o templo, só há escombros ruinas
Clamo ao vazio, mas só ouço o eco
Construindo tronos pros ídolos de ferro
Numa dança frenética, a insanidade reina
Sob o céu cinzento, sua falsidade se esgueira
E no final, o que resta é o sussurro do vento
Levando as cinzas do que um dia foi sentimento
Eco
En la oscuridad de mi mente, la verdad se desvanece
Ecos de sabiduría, silenciados por el caos
El corazón del hombre, una forja de ilusiones
Creando falsos dioses, en la ansia de sus confusiones
En la tormenta de arena, los ojos no pueden ver
Que donde debería estar el templo, solo hay escombros y ruinas
Clamo al vacío, pero solo escucho el eco
Construyendo tronos para ídolos de hierro
En una danza frenética, la locura reina
Bajo el cielo gris, su falsedad se desliza
La gloria cambiada, por imágenes distorsionadas
La naturaleza olvidada, por fantasías corrompidas
Donde el honor se vende, por el brillo de lo falso
Y la esencia se pierde, en el altar de los insensatos
En la tormenta de arena, los ojos no pueden ver
Que donde debería estar el templo, solo hay escombros y ruinas
Clamo al vacío, pero solo escucho el eco
Construyendo tronos para ídolos de hierro
En una danza frenética, la locura reina
Bajo el cielo gris, su falsedad se desliza
Y al final, lo que queda es el susurro del viento
Llevando las cenizas de lo que un día fue sentimiento