A balada de Mateus e Renata
ele entrou na sala
e quis que o tempo voltasse
ela enxugou as lágrimas
se o telefone enfim tocasse
pra ele hoje era o fim
e convocou os seus assombros
mas ela conseguiu sorrir
brisa cantando nos escombros
ele sem lugar pelos cantos
haveria luz se ela chegasse
e ainda se maquiando
ela acenou pro táxi
se sentindo ridícula
quase não entrou no elevador
e enquanto ela tocava a campanhia
ele punha as balas no tambor
estranha perfeição
só junto dela ele tinha paz
estranha perfeição
fazia ela voltar atrás
ele mestre em desastres
espitáfio no auge da festa
e ela tocava suave
o que nele era guerra
em silêncio o perdão
de novo se reconheciam
e se amaram no chão
em um só corpo se perdiam
desapressado prazer
boca andarilha entre os seios
na janela um buquê
ancorando seus cheiros
não mais viam nesse amor
abismos, manhãs incertas
a noite avança em mel e flor
mão se procurando cegas
e os dois entrelaçados
no pacto da entrega
pelo quarto estilhaços
gozos forrando a treva
amantes irremediáveis
por companhia o universo
se irradiando inexplicáveis
da vida fizeram verso
hoje seremos eternos
hoje seremos eternos
hoje seremos eternos
La balada de Mateo y Renata
Él entró en la habitación
y quiso que el tiempo retrocediera
Ella secó sus lágrimas
esperando que sonara el teléfono
Para él, hoy era el fin
y convocó a sus fantasmas
Pero ella logró sonreír
la brisa cantaba entre los escombros
Él sin lugar en las esquinas
habría luz si ella llegara
Y mientras se maquillaba
ella hizo señas al taxi
Sintiéndose ridícula
casi no entró en el ascensor
Y mientras ella tocaba el timbre
él cargaba las balas en el tambor
Extraña perfección
solo junto a ella encontraba paz
Extraña perfección
la hacía retroceder
Él maestro en desastres
epitafio en el apogeo de la fiesta
Y ella tocaba suavemente
lo que en él era guerra
En silencio, el perdón
se reconocían de nuevo
Y se amaron en el suelo
perdiéndose en un solo cuerpo
Placer sin prisa
boca errante entre los senos
En la ventana un ramo
anclando sus olores
Ya no veían en este amor
abismos, mañanas inciertas
La noche avanza en miel y flor
manos buscándose a ciegas
Y los dos entrelazados
en el pacto de entrega
Por la habitación, fragmentos
deleites cubriendo la oscuridad
Amantes irremediables
como compañía el universo
irradiando inexplicables
hicieron de la vida un verso
Hoy seremos eternos
Hoy seremos eternos
Hoy seremos eternos