A Flor do Maracujá
Encontrando-me com um sertanejo,
Perto de um pé de maracujá,
Eu lhe perguntei:
Diga-me caro sertanejo,
Porque razão nasce branca e roxa,
A flor do maracujá?
Ah, pois então eu lhi conto,
A estória que ouvi contá,
A razão pro que nasci branca i roxa,
A frô do maracujá.
Maracujá já foi branco,
Eu posso inté lhe ajurá,
Mais branco qui caridadi,
Mais brando do que o luá.
Quando a frô brotava nele,
Lá pros cunfim do sertão,
Maracujá parecia,
Um ninho de argodão.
Mais um dia, há muito tempo,
Num meis que inté num mi alembro,
Si foi maio, si foi junho,
Si foi janeiro ou dezembro.
Nosso sinhô Jesus Cristo,
Foi condenado a morrê,
Numa cruis crucificado,
Longe daqui como o quê,
Pregaro cristo a martelo,
E ao vê tamanha crueza,
A natureza inteirinha,
Pois-se a chorá di tristeza.
Chorava us campu,
As foia, as ribeira,
Sabiá tamém chorava,
Nos gaio a laranjera,
E havia junto da cruis,
Um pé de maracujá,
Carregadinho de frô,
Aos pé de nosso sinhô.
I o sangue de Jesus Cristo,
Sangui pisado de dô,
Nus pé du maracujá,
Tingia todas as frô,
Eis aqui seu moço,
A estória que eu vi contá,
A razão proque nasce branca i roxa,
A frô do maracujá
La Flor del Maracuyá
Encontrándome con un campesino,
Cerca de un árbol de maracuyá,
Le pregunté:
Dime querido campesino,
¿Por qué razón nace blanca y morada,
La flor del maracuyá?
Ah, pues entonces te cuento,
La historia que escuché contar,
La razón por la que nací blanca y morada,
La flor del maracuyá.
El maracuyá solía ser blanco,
Te lo puedo asegurar,
Más blanco que la caridad,
Más suave que la luna.
Cuando la flor brotaba en él,
Allá en los confines del sertón,
El maracuyá parecía,
Un nido de algodón.
Pero un día, hace mucho tiempo,
En un mes que ni siquiera recuerdo,
Si fue mayo, si fue junio,
Si fue enero o diciembre.
Nuestro señor Jesucristo,
Fue condenado a morir,
En una cruz crucificado,
Lejos de aquí como qué,
Clavaron a Cristo con martillo,
Y al ver tanta crueldad,
La naturaleza entera,
Se puso a llorar de tristeza.
Lloraban los campos,
Las hojas, los ríos,
El sabiá también lloraba,
En los árboles de naranja,
Y había junto a la cruz,
Un árbol de maracuyá,
Cargadito de flores,
A los pies de nuestro señor.
Y la sangre de Jesucristo,
Sangre pisoteada de dolor,
En los pies del maracuyá,
Teñía todas las flores,
Aquí está joven,
La historia que vi contar,
La razón por la que nace blanca y morada,
La flor del maracuyá