Talento E Formosura
Tu podes bem guardar os dons da formosura
Que o tempo, um dia, há de implacável trucidar
Tu podes bem viver ufana de ventura
Que a natureza, cegamente, quis te dar
Prossegue embora em flóreas sendas sempre ovante
De glórias cheia no teu sólio triunfante
Que antes que a morte vibre em ti funéreo golpe seu
A natureza irá roubando o que te deu
E quanto a mim, irei cantando o meu ideal de amor
Que é sempre novo no viçor da primavera
Na lira austera em que o Senhor me fez tão destro
Será meu estro só do que for imortal
Tu podes bem sorrir das minhas desventuras
Pertenço à dor e gosto até de assim penar
Eu tenho n'alma um grande cofre de amarguras
Que é o meu tesouro e que ninguém pode roubar
Pois quando a dor me vem pedir alguma esmola
Eu lhe descerro as portas d'alma que a consola
E dou-lhe as lágrimas que vão lhe mitigar o ardor
Que a inspiração dos versos meus só devo à dor
Descantarei na minha lira as obras-primas do Criador
Uma color da flor desabrochando à luz do luar
O incenso d'água é que nos olhos faz a mágoa rutilar
Nuns olhos onde o amor tem seu altar
E o verde mar que se debruça n'alva areia a espumejar
E a noite que soluça e faz a lua soluçar
E a estrela d'alva e a estrela Vésper languescente
Bastam somente para os bardos inspirar
Mas quando a morte conduzir-te à sepultura
O teu supremo orgulho em pó reduzirá
E após a morte profanar-te a formosura
Dos teus encantos mais ninguém se lembrará
Mas quando Deus fechar meus olhos sonhadores
Serei lembrado pelos bardos trovadores
Que os versos meus hão de na lira em magos tons gemer
E eu, morto embora, nas canções hei de viver
Talento y Belleza
Tú puedes bien guardar los dones de la belleza
Que el tiempo, un día, implacable trucidará
Tú puedes bien vivir ufana de ventura
Que la naturaleza, ciegamente, quiso darte
Sigue adelante en floridos senderos siempre lozana
De glorias llena en tu trono triunfante
Que antes que la muerte vibre en ti su funesto golpe
La naturaleza irá robando lo que te dio
Y en cuanto a mí, iré cantando mi ideal de amor
Que es siempre nuevo en el vigor de la primavera
En la lira austera en la que el Señor me hizo tan diestro
Será mi canto solo de lo que sea inmortal
Tú puedes bien sonreír de mis desventuras
Pertenezco al dolor y hasta disfruto así penar
Tengo en el alma un gran cofre de amarguras
Que es mi tesoro y que nadie puede robar
Pues cuando el dolor viene a pedir alguna limosna
Le abro las puertas del alma que lo consuela
Y le doy las lágrimas que van a mitigar su ardor
Que la inspiración de mis versos solo debo al dolor
Cantaré en mi lira las obras maestras del Creador
Un color de flor desabrochando a la luz de la luna
El incienso del agua es lo que hace brillar la tristeza en los ojos
En unos ojos donde el amor tiene su altar
Y el verde mar que se inclina en la blanca arena espumosa
Y la noche que solloza y hace sollozar a la luna
Y la estrella del alba y la estrella Véspero languideciente
Bastan solamente para inspirar a los bardos
Pero cuando la muerte te lleve a la sepultura
Tu supremo orgullo se reducirá a polvo
Y después de la muerte profanarán tu belleza
De tus encantos nadie más se acordará
Pero cuando Dios cierre mis ojos soñadores
Seré recordado por los bardos trovadores
Que mis versos gemirán en la lira en tonos mágicos
Y yo, aunque muerto, en las canciones viviré
Escrita por: Catulo da Paixão Cearense / Edmundo Otávio Ferreira