The Sword's Lament
Mine is the card of suffering
Mine is the card of misery
All of this was foretold
Before these depictions ever hung in Thoth's gallery
I have many names for many heroes
As I see pass another century, this means nothing to me
I Caladcholy, Excalibur, Socht's sword Glorm Glas, Beater and Biter
I Mournblade, Stormbringer, Cruadin
I am the sword with which Siegfried slew the dragon
Those strong enough to brandish me will only know in their lives misery
I drink deep of souls while all those around them die,
This foretold before man could shape steel into a triumph of will
Or the pyramids caressed the sky
I Caladcholy, Excalibur, Socht's sword, Glorm Glas, Beater and Biter
I Mournblade, Stormbringer, Cruadin
I am the sword with which Siegfried slew the dragon
I may lie Aeons in the bottom of a lake or dwell in a netherworld cave in Ameeron
I Caladcholy, Excalibur, I will drink your soul from the depleted chalice that is nothing more than the shell of a man where once stood a mythical champion
El Lamento de la Espada
Mía es la carta del sufrimiento
Mía es la carta de la miseria
Todo esto fue predicho
Antes de que estas representaciones colgaran en la galería de Thoth
Tengo muchos nombres para muchos héroes
Mientras veo pasar otro siglo, esto no significa nada para mí
Soy Caladcholy, Excalibur, la espada de Socht, Glorm Glas, Golpeadora y Mordedora
Soy Mournblade, Stormbringer, Cruadin
Soy la espada con la que Sigfrido mató al dragón
Aquellos lo suficientemente fuertes para blandirme solo conocerán en sus vidas la miseria
Bebo profundamente las almas mientras todos a su alrededor mueren,
Esto fue predicho antes de que el hombre pudiera dar forma al acero en un triunfo de voluntad
O que las pirámides acariciaran el cielo
Soy Caladcholy, Excalibur, la espada de Socht, Glorm Glas, Golpeadora y Mordedora
Soy Mournblade, Stormbringer, Cruadin
Soy la espada con la que Sigfrido mató al dragón
Puedo yacer eones en el fondo de un lago o habitar en una cueva del inframundo en Ameeron
Soy Caladcholy, Excalibur, beberé tu alma del cáliz agotado que no es más que la cáscara de un hombre donde una vez estuvo parado un campeón mítico