Romance do Mascarado
Era tordilho o "mala-bruja" que vos falo
Bolido não sei de quem e por uns quantos refugado
Maneco Rosa se chama o negro dos bastos
Que vem escorando o golpe desse tal de Mascarado
Peleia braba, corpo a corpo, mano a mano
Quem pode mais chora menos e a sorte pede bolada
Quando o destino de um sotreta e um domador
Fica enredado nos pastos na boca de uma picada
Foi bem no passo que dá pra o campo dos fundos
Que o tordilho Mascarado quis dá um tombo no Maneco
Quase que bolca quando se arrastou com força
Pois se assustou do culeiro que fez barulho nos flecos
Igual a um gato laçado pelo pescoço
Se arrastou buscando a volta se escorando nas ponteadas
Não fosse o negro levar a mão na aba do basto
Tinha plantado a figueira bem na boca da picada
Me disse o Lasca que o tordilho era veiaco
E que esses tempos tinha dado um garreio num moço branco
Inté o Talquino que num susto agüenta uns pulos
Dum golpe do Mascarado quase que fica lonanco
A lida é bruta e a volta se pára feia
Quando o mundo se desmancha num corcóveo chamarreado
O tempo passa mas o Maneco não frouxa
Porque o bocal que ele arrocha "se queda" sempre apertado
A mesma tava bota culo e também sorte
Dizia o velho Caetano que era um índio macharrão
Foi quando o negro atirou o corpo pra trás
Pra mostrar que um par de esporas não é enfeite nos "garrão"
Vinha o tordilho escabelando macega
Dando coice nos cachorros, manoteando as maçanetas
Se via o pardo mais firme do que um palanque
Dava um grito e um rebencaço e ajoujava com as rosetas!
Romance enmascarado
Era la «maleta» que te digo
Bolido, no sé quién y para unos pocos refugiados
Maneco Rosa se llama el negro de los bastos
¿Qué ha estado respaldando el golpe de este tipo enmascarado?
Felia braba, cuerpo a cuerpo, hermano a hermano
¿Quién puede llorar menos y la suerte pide mucho?
Cuando el destino de un pésimo y un domador
Se enreda en los pastos en la boca de una picadura
Fue justo en el paso que da al campo de los fondos
Que el Thrilho enmascarado quería caer en Maneco
Casi bloquea cuando se arrastra con fuerza
Porque tenía miedo del cultor que hacía ruido en las fecas
Igual que un gato atado por el cuello
Se arrastró buscando la espalda, orgulloso de las ondulaciones
Si no fuera por el hombre negro tomar su mano en la solapa del
Había plantado la higuera justo en la boca de la picadura
La Lasca me dijo que el tordilho era una vena
Y que en aquellos tiempos le había dado un garreton a un chico blanco
Inté el Talkino que en un susto puede aguantar algunos saltos
De un golpe enmascarado casi se vuelve stonanco
La lectura está cruda y el retorno se detiene feo
Cuando el mundo se desmanteló en una joroba destrozada
El tiempo pasa pero Maneco no pierde
Porque la boquilla que apilaba «cae» siempre apretada
Lo mismo fue culpa y también suerte
El viejo Caetano dijo que era un indio macarrão
Fue entonces cuando el hombre negro arrojó su cuerpo hacia atrás
Para demostrar que un par de espuelas no es un adorno en la «garra
La colilla venía de la macega
Recogiendo a los perros, manotando las manijas de las puertas
Podías ver el marrón más firme que un soporte
¡Dio un grito y una bendición y joujava con las rosetas!
Escrita por: Rogerio Villagran