395px

Noche de Ronda Redonda

César Oliveira e Rogério Melo

Noite de Ronda Redonda

Da guela do peão ponteiro se escuta um grito de venha
E a tropa marcha tranquila na calma que se retrata
Entra solo e cai sereno e a vida fica mais vida
Pra quem floreia o cavalo entre o fiador e a culatra
Noite de Ronda Redonda mescla de ânsias e apegos
Embala o sono da tropa neste ritual tão profundo
Talvez a Dalva me conte segredos do quarto Chico
E eu rompa as barras do dia sabendo mais deste mundo
Talvez o pouco que eu sei eu tenha escutado ao longe
E um cincerro que badala chamando a eguada na ponta
Talvez a poeira da estrada sufoque as mágoas que eu trago
e estouram dentro de mim sem mesmo eu me dar de conta
sem mesmo eu me dar de conta

Assim me vejo tropeando sonhos que eu tanto reponto
Pra que um dia o meu destino seja mais que um corredor
Porque a ganância inocente que eu sinto que me atormenta
Não quer mais que um pôr-de-sol dos olhos da minha flor
Por ela eu meto o cavalo e embalo o corpo da tropa
Por ela eu rondo cantando nas noites de tempestade
Por ela eu prendo-lhe o grito como querendo que o vento
Leve pra onde quer que ela esteja um pouco da minha saudade
Por ela e por ser andejo me vou campeando um sentido
Porque tanto me pergunto se não tem quem me responda
As indagações que eu faço das coisas que são só minhas
e embalam o sono da tropa a cada quarto de ronda
a cada quarto de ronda

Por ela eu prendo-lhe o grito

Por ela eu meto o cavalo

Por ela eu rondo cantando

Por ela eu rondo cantando

Noche de Ronda Redonda

Desde la garganta del peón se escucha un grito de ven a mí
Y la tropa marcha tranquila en la calma que se refleja
Entra solo y cae sereno y la vida se vuelve más vida
Para aquellos que adornan el caballo entre el freno y la culata
Noche de Ronda Redonda, mezcla de anhelos y apegos
Arrulla el sueño de la tropa en este ritual tan profundo
Tal vez Dalva me cuente secretos del cuarto de Chico
Y rompa las barreras del día sabiendo más de este mundo
Tal vez lo poco que sé lo haya escuchado a lo lejos
Y un cencerro que repica llamando a la yeguada en la punta
Tal vez el polvo del camino ahogue las penas que cargo
Y estallen dentro de mí sin siquiera darme cuenta
Sin siquiera darme cuenta

Así me veo tropezando sueños que tanto remiendo
Para que un día mi destino sea más que un pasillo
Porque la inocente codicia que siento que me atormenta
No quiere más que un atardecer de los ojos de mi flor
Por ella monto el caballo y arrullo el cuerpo de la tropa
Por ella rondéo cantando en las noches de tormenta
Por ella sofoco el grito como si quisiera que el viento
Lleve a donde sea que ella esté un poco de mi añoranza
Por ella y por ser errante me voy buscando un sentido
Porque tanto me pregunto si no hay quien me responda
Las preguntas que hago de las cosas que son solo mías
Y arrullan el sueño de la tropa en cada cuarto de ronda
En cada cuarto de ronda

Por ella sofoco el grito

Por ella monto el caballo

Por ella rondéo cantando

Por ella rondéo cantando

Escrita por: Rogerio Villagran