395px

Coplas de un Esquilador

César Oliveira

Coplas de Um Tosador

Tá chegando as esquila
Já sinto o cheiro de cera
E as comparsas da fronteira
Já andam reculutando
A indiada flor de tesoura
Que grude de toda folha
E o couro fique alumiando

Já desaguachei a moura
Afiei bem as tesouras
Tô pronto pra o que vier
Ferro com as folha benzida
E os braços pra ganhá a vida
Nos cabo deste talher

Vou me enturmar na comparsa
Que vai lá pra paz das garças
Tosar miles de capão
Corriedale sem escolha
De metê de toda a folha
Acolherando as duas mãos

Sendo pra lotá a ficheira
Me tapo de lã e cera
Pouco me importa o calor
Se resolvo soltá o braço
Quase mato no cansaço
Quem se mete a agarrador

É dois pulsos no martelo
Tchaque-tchaque e atiro o vélo
Por cima do atador
Ferro e folha e não tem nada
Vai embora a guacha pelada
Berrando pra o tosador

Grudo a marca santaninha
Solto lisa e rosadinha
Porque o braço não se mixa
E não'alguma escapada
Boto cortiça queimada
Garanto que não abicha

Se me topo com as mirina
Apelo pra cangibrina
Arrolhadita atrás da porta
E no couro murcilhado
Sigo de ferro embuchado
Nas ruga campeando as volta

A pobreza é igual capacho
E só briqueando por baixo
Que um pobre cristão se safa
Quando largo da tesoura
Nas patas da minha moura
Prossigo espichando a safra

Coplas de un Esquilador

Ya se acercan las esquilas
Ya siento el olor a cera
Y las comparsas de la frontera
Ya están reclutando
A la gente experta en tijeras
Que se adhiera a toda hoja
Y la piel quede brillando

Ya desenredé la lana
Afilé bien las tijeras
Estoy listo para lo que venga
Hierro con la hoja bendecida
Y los brazos para ganar la vida
En los mangos de esta herramienta

Me uniré a la comparsa
Que va hacia la paz de las garzas
Esquilando miles de carneros
Corriedale sin elección
De meterse en toda la hoja
Acariciando las dos manos

Si es para llenar la bolsa
Me cubro de lana y cera
Poco me importa el calor
Si decido soltar el brazo
Casi muero de cansancio
Quien se mete a agarrador

Son dos golpes en el martillo
Tchaque-tchaque y lanzo el velo
Por encima del atador
Hierro y hoja y no hay nada
Se va la chica desnuda
Gritando al esquilador

Pego la marca santanita
Suelto lisa y rosadita
Porque el brazo no se cansa
Y no hay ninguna escapatoria
Pongo corcho quemado
Aseguro que no se resbala

Si me encuentro con las chicas
Recurro a la cangibrina
Escondida detrás de la puerta
Y en la piel arrugada
Sigo con el hierro en la mano
Recorriendo las vueltas

La pobreza es como un felpudo
Y solo jugando por debajo
Que un pobre cristiano se salva
Cuando dejo las tijeras
En las manos de mi lana
Sigo estirando la cosecha

Escrita por: Francisco Luzardo, Rogerio Mello