O Domador e a Milonga
Na sina de pegar xucros
Quando ia caindo a tarde
Nos lábios do domador
Uma milonga brotava
Parecia que o bagual
Ao receber o bocal
Escutando o assobio
Desta marquita, gostava
E se quedavam mais mansos
Os cavalos e as distâncias
O domador tironeava
Queixo-crus e ventanias
E a milonga de aporfia
Uma saudade amansava
E foram fletes e fletes
E sempre a mesma milonga
Amadrinhando a labuta
Do domador pelo pago
O domador e a milonga
Sovavam saudades e potros
O domador e a milonga
Sovavam potros e saudades
O domador e a milonga
Todos os dias queriam
Rosetearem vida longa
E até os baguais entendiam
No alvorecer da estância
Depois de vários galopes
Cruzando várzea e coxilha
Roçando as patas do potro
Se embalavam nesta copla
Até os cachos das flexilhas
Trotezito campo a fora
Um talareio de esporas
Orquestrava um milongueio
E um pingaço já de freio
Vinha mascando a coscorra
Pra dar compasso ao floreio
Numa manhã de setembro
Muy diferente das outras
Se olvidó de sua coplita
E aquela potra bonita
Que se arrasta num lançante
Roda e quebra o domador
No silêncio deste instante
Se foram peão e potra
Pra alguma estância do além
Mas a milonga, porém
Continuou viva ao relento
Pois seguiu na voz do vento
Tiflando no corredor
Um funeral campesino
Tironeando uma saudade
Saudade de um domador
El domador y la milonga
En el destino de domar xucros
Cuando caía la tarde
En los labios del domador
Brotaba una milonga
Parecía que el bagual
Al recibir el bocado
Escuchando el silbido
De esta marquita, disfrutaba
Y se volvían más mansos
Los caballos y las distancias
El domador tironeaba
Barbilla-cruces y ventiscas
Y la milonga de aporfía
Amansaba una añoranza
Y fueron fletes y fletes
Y siempre la misma milonga
Apadrinando la lucha
Del domador por el pago
El domador y la milonga
Azotaban añoranzas y potros
El domador y la milonga
Azotaban potros y añoranzas
El domador y la milonga
Todos los días deseaban
Rosetear una larga vida
E incluso los baguales entendían
En el amanecer de la estancia
Después de varios galopes
Cruzando vega y lomada
Rozando las patas del potro
Se mecían en esta copla
Hasta los rizos de las flexilhas
Trotecito campo afuera
Un tintineo de espuelas
Orquestaba un milongueo
Y un caballo ya con freno
Venía masticando la coscorra
Para marcar el compás al floreo
En una mañana de septiembre
Muy diferente a las demás
Se olvidó de su coplita
Y aquella potra bonita
Que se arrastra en un lanzante
Gira y tumba al domador
En el silencio de este instante
Se fueron peón y potra
A alguna estancia del más allá
Pero la milonga, sin embargo
Continuó viva al relento
Pues siguió en la voz del viento
Susurrando en el corredor
Un funeral campesino
Tironeando una añoranza
Añoranza de un domador