Na Estância do Sossego
Diz o lalinho pro Olavo na cozinha
"Toca a tropilha do potreiro do açude"
E grita o Lúcio pro Beto lá na mangueira:
"Levamo os poncho, facilita o tempo mude"
Um galo corta o silêncio da madrugada
A lua nova vem mangueando a escuridão
A cavalhada chega quieta, e na mangueira
Vapor de lombo se mistura à cerração
Levo a cabresto este meu baio cabos negros
Um companheiro de trabalho e de anarquia
Groseio os cascos, amolecidos de sereno
Enquanto a d'alva reponta a barras do dia
O negro Olavo sai falando nas mimosa
Tapeando a cara de um mouro bruto de freio
E grita o Beto pra baia marca virada:
"Afrouxa o lombo, que o mango te parte ao meio"
É no rodeio do sinuelo que eu sou gente
Abro meu baio pro lado oposto da trança
Um touro berra laçado da meia cara
Garreia o bruto, tio Lalo, que ele se amansa
No fim do dia, de volta a hora do mate
De causo e risos que um campeiro não se entrega
Sem nos dar conta resgatamos nossa essência
Enquanto a lua vai nascendo atrás das pedras
Estância velha, sossego, rincão das palmas
És rumo e norte, aonde encontro guarita
Herança bruta timbrada a casco de potro
Lida gaúcha que da força à nossas vidas
En la Estancia del Descanso
Diz el Lalinho a Olavo en la cocina
'Toca la tropilla del potrero del estanque'
Y grita Lucio a Beto en el corral:
'Llevamos los ponchos, que el tiempo cambie'
Un gallo rompe el silencio de la madrugada
La luna nueva se desliza en la oscuridad
La caballada llega en silencio, y en el corral
El vapor de los lomos se mezcla con la neblina
Llevo al cabestro a mi bayo de crines negras
Un compañero de trabajo y de rebeldía
Reseco los cascos, ablandados por el rocío
Mientras el alba asoma en el horizonte
El negro Olavo sale hablando entre dientes
Tapando la cara de un mulo bruto de freno
Y Beto grita al corral con la marca volteada:
'Afloja el lomo, que el mango te parte en dos'
Es en el rodeo del sinuelo que soy persona
Abro mi bayo hacia el lado opuesto de la trenza
Un toro brama atado de medio lado
Domina al bruto, tío Lalo, que se calma
Al final del día, a la hora del mate
De cuentos y risas que un gaucho no se pierde
Sin darnos cuenta rescatamos nuestra esencia
Mientras la luna va saliendo detrás de las piedras
Estancia vieja, descanso, rincón de las palmas
Eres rumbo y norte, donde encuentro refugio
Herencia cruda marcada a casco de potro
Trabajo gauchesco que da fuerza a nuestras vidas
Escrita por: Cristian Camargo / Guilherme Collares / Lisandro Amaral