Escravo da Dor
Ninguém é feliz, vivendo sozinho
Faltando um afago, abraço e carinho
O mínimo possível de amor pra viver
Quem vive carente já é condenado
De beijo e carícia desafortunado
Da cara metade de um bem querer
Vivendo em silêncio com a solidão
Vagando no mundo da imaginação
Feito prisioneiro, refém da saudade
No mundo vazio da vasta carência
Grito conflitante com a consciência
Detido no cárcere da infelicidade
Fui preso ao reinado do abstinente
Perdido no tempo Inerte e carente
Levando ao exílio esse trovador
Jogado no canto lá fui esquecido
E acorrentado no mundo perdido
Virei um eterno escravo da dor
A cama vazia me serve de berço
A tal alegria também não exerço
E para a sofrência não tenho remédio
Tenho uma viola pra desabafar
Na minha vivenda começo a cantar
Cantando eu acalmo as dores do tédio
De amar não tive oportunidade
Desconheço a fonte da felicidade
Então me resguardo no mundo infeliz
Se trago esta sina de ser castigado
Eu sigo recluso e amargurado
Preso ao destino que eu mesmo fiz
Esclavo del Dolor
Nadie es feliz, viviendo solo
Faltando un gesto, abrazo y cariño
El mínimo de amor para vivir
Quien vive necesitado ya está condenado
De besos y caricias desafortunado
De la mitad de un amor sincero
Viviendo en silencio con la soledad
Vagando en el mundo de la imaginación
Como prisionero, rehén de la nostalgia
En el mundo vacío de la gran carencia
Grito en conflicto con la conciencia
Detenido en la cárcel de la infelicidad
Fui atrapado en el reino del abstemio
Perdido en el tiempo inerte y necesitado
Llevando al exilio a este trovador
Arrojado a un rincón, allí fui olvidado
Y encadenado en el mundo perdido
Me convertí en un eterno esclavo del dolor
La cama vacía me sirve de cuna
La alegría tampoco la ejerzo
Y para la tristeza no tengo remedio
Tengo una guitarra para desahogarme
En mi morada comienzo a cantar
Cantando calmo los dolores del tedio
No tuve oportunidad de amar
Desconozco la fuente de la felicidad
Entonces me resguardo en el mundo infeliz
Si traigo esta señal de ser castigado
Sigo recluido y amargado
Preso al destino que yo mismo creé