Amanacy: Ritual da Chuva
Como vidas que se refugiam
Nas cinzas da floresta em brasa
Frente às suas próprias covas
Bato aqui em tua porta
Pra contar que ainda pude ver
As chamas eram intensas
O calor abominável
A carne se contorcia de dor
Os olhos quase sem alcance
Pelo denso esfumacado
Muitos percebiam essa distopia
Poucos ofereciam os préstimos
Cavavam seus túmulos com as mãos
Como véu, a fumaça também
Cobriam-lhes a pretensa razão
Dia após dia, tudo assim se repetia
Os destroços dessa insensatez
Geravam mentes desarmônicas, banais
Ogros vis, alucinados
Colhiam dividendos pros seus funerais
Era um sonho tétrico que corroía
Aqui deixo relatado, escrevinhado
Nessa minha pele ressequida pelo fogo
Caso não volte desse pesadelo
Esse pergaminho será pra contá-los
A flecha então será lançada
Levando em sua ponta a mensagem
Para a aldeia do conhecimento
O pajé clamará a todos
O grande ritual se advinha
Em uma grande roda, um só cordão
Almas bondosas, resilientes, eufóricas
Sedentas, ávidas pela superação
Serão conduzidas pela sabedoria
Amanacy, abençoa esse chamado
Para o equilíbrio voltar nos rodear
A chuva lavar a insensatez a escassez
Os rios germinarem, a fumaça dispersar
Amanacy, abençoa esse chamado
Para o equilíbrio voltar nos rodear
Espalhar a vida, contentamento
Alimentando sonho e o flagelo expulsar
Almas bondosas, resilientes, eufóricas
Sedentas, ávidas pela superação
Serão conduzidas pela sabedoria
Amanacy, abençoa esse chamado
Para o equilíbrio voltar nos rodear
A chuva lavar a insensatez a escassez
Os rios germinarem, a fumaça dispersar
Amanacy, abençoa esse chamado
Para o equilíbrio voltar nos rodear
Espalhar a vida, contentamento
Alimentando sonho e o flagelo expulsar
Amanacy: Ritual de la Lluvia
Como vidas que se refugian
En las cenizas del bosque en llamas
Frente a sus propias tumbas
Toco aquí tu puerta
Para contar que aún pude ver
Las llamas eran intensas
El calor abominable
La carne se retorcía de dolor
Los ojos casi sin alcance
Por el denso humo
Muchos percibían esta distopía
Pocos ofrecían sus servicios
Cavaban sus tumbas con las manos
Como un velo, el humo también
Cubría su pretensa razón
Día tras día, todo así se repetía
Los escombros de esta insensatez
Generaban mentes desarmónicas, banales
Ogros viles, alucinados
Cosechaban dividendos para sus funerales
Era un sueño tétrico que corroía
Aquí dejo relatado, escrito
En esta mi piel reseca por el fuego
Si no regreso de esta pesadilla
Este pergamino será para contarles
La flecha entonces será lanzada
Llevando en su punta el mensaje
Para la aldea del conocimiento
El chamán clamará a todos
El gran ritual se avecina
En una gran rueda, un solo cordón
Almas bondadosas, resilientes, eufóricas
Sedientas, ávidas por la superación
Serán conducidas por la sabiduría
Amanacy, bendice este llamado
Para que el equilibrio vuelva a rodearnos
La lluvia lave la insensatez y la escasez
Los ríos germinen, el humo se disipe
Amanacy, bendice este llamado
Para que el equilibrio vuelva a rodearnos
Esparcir la vida, el contento
Alimentando sueños y expulsando el flagelo
Almas bondadosas, resilientes, eufóricas
Sedientas, ávidas por la superación
Serán conducidas por la sabiduría
Amanacy, bendice este llamado
Para que el equilibrio vuelva a rodearnos
La lluvia lave la insensatez y la escasez
Los ríos germinen, el humo se disipe
Amanacy, bendice este llamado
Para que el equilibrio vuelva a rodearnos
Esparcir la vida, el contento
Alimentando sueños y expulsando el flagelo
Escrita por: Dermilson Andrade