El Cielo de São Paulo
Cuando amanece,
El Sol aparece,
Por obligación,
Nublado, cansado,
Un Sol rutinario,
Aunque ilumina bien,
Ni le prestan atención.
Es que el bandeirante,
No pierde su tiempo,
Mirando hacia arriba,
El Sol verdadero,
Está en el asfalto,
En la tierra, en el hombre,
Y en la producción.
El color diferente,
Del cielo de São Paulo,
No es por la llovizna,
Es velo de humo,
Que pasa, que vuela,
En la guerra paulista,
De las mil chimeneas!
Es que el bandeirante,
No pierde su tiempo,
Mirando hacia arriba,
El Sol verdadero,
Está en el asfalto,
En la tierra, en el hombre,
Y en la producción.
El color diferente,
Del cielo de São Paulo,
No es por la llovizna,
Es velo de humo,
Que pasa, que vuela,
En la guerra paulista,
De las mil chimeneas!