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Como un Dios Americano

Claudio Lolli

Come Un Dio Americano

Come un dio americano,
che sa solo l'inglese
a caccia di zanzare,
in un altro paese.
Come un'erba cattiva,
come due occhi buoni,
come un sogno di lupo,
come una cosa allegra,
come un valzer viennese,
sotto un muso un po' cupo.

Come una vendetta,
non chiesta da nessuno,
fatto di carne e di sangue,
di fretta e di diugiuno.
Come ferito a morte,
come anima in pena,
come vita venduta,
come un angelo in lacrime,
per la rabbia e il ricordo,
di una brutta caduta.

Camminava di notte,
camminava da solo.
Giannizzeri e gendarmi,
fanno festa la sera,
per il dio della birra
si sacrifichi un uomo,
nella bassa balera.
Lui la testa confusa,
tra la morte e l'amore,
sta sprofondando in silenzio,
ma li ha fatti tacere,
si li ha fatti tacere,
era un uomo d'onore
strangolato d'assenzio.

Ma nel coro di voci,
un'anima con la visiera,
riesce a far sventolare
una strana bandiera.
Facciamolo vivere
questo ragazzo,
gli dicono,
ci ha dato tanto.
Facciamolo vivere
gli gridano in faccia,
dentro di lui
forse ci abita un santo.

Facciamolo vivere,
magari non tanto
Come un giustiziere,
come un dio americano,
come un'orsa maggiore
con le stelle bagnate
e un coltello in mano.

Come un urlo del vento,
come un alito sporco,
come una birra scura.
Come una giacca larga
fatta per ospitare
le spalle di un'avventura.
Come un inseguitore,
senza preda nè meta,
come un dio americano,
figlio di chissà che poeta.
Come un lancio di dadi,
come un poker servito
scherzo della natura.
Come un Ercole assorto
in un vicolo cieco
tra un caffè e la paura.
Lo trovarono vivo
o più vivo che morto.

Como un Dios Americano

Como un dios americano,
que solo habla inglés
cazando mosquitos,
en otro país.
Como una mala hierba,
como dos ojos buenos,
como un sueño de lobo,
como algo alegre,
como un vals vienés,
bajo un hocico un poco sombrío.

Como una venganza,
no pedida por nadie,
hecho de carne y sangre,
de prisa y ayuno.
Como herido de muerte,
como alma en pena,
como vida vendida,
como un ángel llorando,
por la rabia y el recuerdo,
de una fea caída.

Caminaba de noche,
caminaba solo.
Janisarios y gendarmes,
hacen fiesta por la noche,
por el dios de la cerveza
se sacrifica un hombre,
en la humilde sala de baile.
Él con la mente confusa,
entre la muerte y el amor,
se está hundiendo en silencio,
pero los ha hecho callar,
sí, los ha hecho callar,
era un hombre de honor
estrangulado por el ajenjo.

Pero en el coro de voces,
un alma con la visera,
logra hacer ondear
una extraña bandera.
Hagámoslo vivir
a este chico,
le dicen,
nos ha dado tanto.
Hagámoslo vivir
le gritan en la cara,
dentro de él
quizás habita un santo.

Hagámoslo vivir,
tal vez no tanto
Como un justiciero,
como un dios americano,
como una osa mayor
con las estrellas mojadas
y un cuchillo en mano.

Como un grito del viento,
como un aliento sucio,
como una cerveza oscura.
Como una chaqueta amplia
hecha para albergar
los hombros de una aventura.
Como un perseguidor,
sin presa ni meta,
como un dios americano,
hijo de quién sabe qué poeta.
Como un lanzamiento de dados,
como un póker servido
broma de la naturaleza.
Como un Hércules absorto
en un callejón sin salida
entre un café y el miedo.
Lo encontraron vivo
o más vivo que muerto.

Escrita por: Claudio Lolli