In der Bar zum krokodil
Höret die Geschichte von Frau Potifar,
die ungemein erfahren war,
hört zu, hört zu: Das war die Frau von Potifar,
die ungemein erfahren war
in allen Liebessachen.
Der Gatte aber, au contraire,
der war schon alt und konn't nicht mehr,
tirili tirila, die kleine Frau bewachen.
Da pfiff sie auf die Sittsamkeit
und machte sich 'nen Schlitz ins Kleid
und fuhr hinab nach Theben,
um dort sich auszuleben.
Denn Theben ist für Memphis,
das, was Lausanne für Genf ist.
In der Bar zum Krokodil
am Nil, am Nil, am Nil,
verkehrten ganz incognito
der Joseph und der Pharao.
Dort tanzt man nur dreiviertelnackt
im Rumba und Dreivierteltakt.
Es trifft mit der Geliebten sich
am Abend ganz Ägypten sich,
in der Bar zum Krokodil
am Nil, am Nil, am Nil.
Dem Gatten der Frau Potifar,
dem wurde bald die Chose klar,
er ging hinab zu Ramses.
"Ich weiß, was meine Gattin macht,
sie fährt nach Theben jede Nacht.
Ja, Majestät, da ham'ses."
Da sagte drauf der Pharao,
da machen wir es ebenso,
sie sehn' wie doof es hier ist,
im Restaurant Osiris.
Drum gehn' als Philosophen
wir auch nach Theben schwofen,
in die Bar zum Krokodil,
am Nil, am Nil, am Nil.
Da setzten sie sich mit Genuß
in den Pyramidenomnibus
und fuhr'n hinaus nach Theben.
Da gab es Mädchen, drollige,
teils schlanke und teils mollige.
Der Gatte der Frau Potifar
besah sich da die Mädchenschar
und spuckte auf den Boden.
Der Ramses fragt: "Wieso denn?"
Worauf die Antwort schallte:
"Ich denk an meine Alte!"
In der Bar zum Krokodil
am Nil, am Nil, am Nil,
verkehrten ganz incognito
der Joseph und der Pharao.
Dort tanzt man nur dreiviertelnackt
im Rumba und Dreivierteltakt.
Es trifft mit der Geliebten sich
am Abend ganz Ägypten sich,
in der Bar zum Krokodil
am Nil, am Nil, am Nil.
Ein schlankes Mädchen, schwarz maskiert,
das hat die beiden fasziniert.
Sie kauften ihr Narzissen.
Der Gatte der Frau Potifar,
der schneller als der Ramses war,
tirili, tirila,
der wollt' sie gerne küssen.
Als er zu Ramses kam zurück,
da senkte traurig er den Blick
und sah verstört zu Boden.
Der Ramses fragt: "Wieso denn?"
Worauf die Antwort schallte:
"Das Weib war meine Alte!"
In der Bar zum Krokodil
am Nil, am Nil, am Nil,
verkehrten ganz incognito
der Joseph und der Pharao.
Mit Ramses saß heut in der Bar
der Gatte der Frau Potifar
und aß von einem Feigenblatt
gehackte Mumie mit Spinat,
in der Bar zum Krokodil,
am Nil, am Nil, am Nil.
En el bar del cocodrilo
Escuchen la historia de la señora Potifar,
que era extremadamente experimentada,
escuchen, escuchen: esa era la esposa de Potifar,
que era extremadamente experimentada
en todos los asuntos de amor.
El esposo, por el contrario,
era ya viejo y no podía más,
tirili tirila, cuidar a la pequeña mujer.
Entonces ella se pasó por alto la decencia
y se hizo una abertura en el vestido
y se fue a Tebas,
para disfrutar de la vida.
Porque Tebas es para Memphis,
lo que Lausana es para Ginebra.
En el bar del cocodrilo
en el Nilo, en el Nilo, en el Nilo,
se encontraban de incógnito
José y el Faraón.
Allí se baila solo medio desnudo
en rumba y en tres cuartos de tiempo.
Se reúne con su amante
toda la noche Egipto,
en el bar del cocodrilo
en el Nilo, en el Nilo, en el Nilo.
Al esposo de la señora Potifar,
pronto se le aclaró la situación,
se fue a ver a Ramsés.
"Sé lo que hace mi esposa,
va a Tebas cada noche.
Sí, Majestad, eso es lo que hay."
Entonces dijo el Faraón,
vamos a hacer lo mismo,
verán qué tontos somos aquí,
en el restaurante Osiris.
Por eso, como filósofos,
nos vamos a Tebas a bailar,
en el bar del cocodrilo,
en el Nilo, en el Nilo, en el Nilo.
Se sentaron con gusto
en el ómnibus de las pirámides
y se fueron a Tebas.
Había chicas, graciosas,
unas delgadas y otras rellenitas.
El esposo de la señora Potifar
observó a las chicas
y escupió en el suelo.
Ramsés preguntó: "¿Por qué?"
A lo que la respuesta resonó:
"¡Estoy pensando en mi vieja!"
En el bar del cocodrilo
en el Nilo, en el Nilo, en el Nilo,
se encontraban de incógnito
José y el Faraón.
Allí se baila solo medio desnudo
en rumba y en tres cuartos de tiempo.
Se reúne con su amante
toda la noche Egipto,
en el bar del cocodrilo
en el Nilo, en el Nilo, en el Nilo.
Una chica delgada, enmascarada,
los fascinó a ambos.
Le compraron narcisos.
El esposo de la señora Potifar,
que fue más rápido que Ramsés,
tirili, tirila,
quería besarla.
Cuando regresó con Ramsés,
tristemente bajó la mirada
y miró al suelo con desolación.
Ramsés preguntó: "¿Por qué?"
A lo que la respuesta resonó:
"¡Esa mujer era mi vieja!"
En el bar del cocodrilo
en el Nilo, en el Nilo, en el Nilo,
se encontraban de incógnito
José y el Faraón.
Hoy en el bar estaba Ramsés
el esposo de la señora Potifar
y comía de una hoja de higuera
momia picada con espinacas,
en el bar del cocodrilo,
en el Nilo, en el Nilo, en el Nilo.