Soneto - XXXIV (ou A Confiança)
Os meus sonhos se esvaíram junto aos anos
e novos sonhos, adentraram meus recintos...
Eu, também, cri com fé em tantos mitos,
p'ra não ver o teu olhar de desenganos...
Mas no ápice destes sonhos... Doce mel...
Que trocamos tanta coisa, por nós dois,
que me fiz, ser quem eu sou, por quem tu sois...
Me condenas... como pode?... Infiel?!
Eu jurei, minha inocência, por teu Deus,
mas tu não creu em mim, como os Ateus...
E apelou, sem argumento... Suas mimeses...
E então, com meus braços bem abertos
como Cristo, para a morte, vou liberto
pois não sabes, Meu Amor, o que tu dizes...
Soneto - XXXIV (o La Confianza)
Mis sueños se desvanecieron con los años
y nuevos sueños entraron en mis espacios...
Yo también creí con fe en tantos mitos,
para no ver tu mirada de desengaños...
Pero en la cúspide de estos sueños... Dulce miel...
Que intercambiamos tantas cosas, por los dos,
que me hice ser quien soy, por quien eres tú...
¿Me condenas... cómo puede ser?... ¿Infiel?!
Juré mi inocencia por tu Dios,
pero no creíste en mí, como los Ateos...
Y apelaste, sin argumento... Tus mimetismos...
Y entonces, con mis brazos bien abiertos
como Cristo, hacia la muerte, me voy liberado
pues no sabes, Mi Amor, lo que dices...