Gemidos de Arte
Súbito, arrebentando a horrenda calma,
Grito, e se grito é para que meu grito
Seja a revelação deste Infinito
Que eu trago encarcerado na minh'alma!
Vês! Ninguém assistiu ao formidável
Enterro de tua última quimera.
Somente a Ingratidão - esta pantera -
Foi tua companheira inseparável!
Acostuma-te à lama que te espera!
O Homem, que, nesta terra miserável,
Mora, entre feras, sente inevitável
Necessidade de também ser fera.
Toma um fósforo. Acende teu cigarro!
O beijo, amigo, é a véspera do escarro,
A mão que afaga é a mesma que apedreja.
Se a alguém causa inda pena a tua chaga,
Apedreja essa mão vil que te afaga,
Escarra nessa boca que te beija!
Gemidos de Arte
Repentinamente, rompiendo la horrenda calma,
Grito, y si grito es para que mi grito
Sea la revelación de este Infinito
Que llevo encarcelado en mi alma!
¡Ves! Nadie presenció el formidable
Entierro de tu última quimera.
Solo la Ingratitud - esta pantera -
Fue tu compañera inseparable!
¡Acostúmbrate al lodazal que te espera!
El Hombre, que, en esta tierra miserable,
Habita entre fieras, siente inevitable
Necesidad de también ser fiera.
¡Toma un fósforo. Enciende tu cigarrillo!
El beso, amigo, es la víspera del escupitajo,
La mano que acaricia es la misma que apedrea.
Si a alguien aún causa pena tu herida,
Apedrea esa mano vil que te acaricia,
Escupe en esa boca que te besa!
Escrita por: Augusto Dos Anjos