395px

Tropa Ponta Cortada

Cristiano Quevedo

Tropa Ponta Cortada

Duzentas mula argentina, mansas, xucras, caborteiras.
Cruzaram pela fronteira nadando pro nosso lado.
Ponta, corrida, cortada, porque as melhor vêm na frente.
Sistema de antigamente selecionando a mulada.

Tropa pronta e faturada, burro cargueiro e bruaca.
E o velho Tito Guaiaca, cozinheiro e ponteador.
Na frente, as mansas de arreio e a velha mula ruana.
Na goela, leva a campana do cincerro cantador.

De São Borja até Cruz Alta, foi quase um mês estradeando.
Mais meio até Passo Fundo folgando pra descansar.
Dois dias e um pouco mais, tropa na estrada de novo.
Estirada ao novo povo, da Vacaria dos Pinhais.

Estalo, relho e assovios, do cincerro à badalada.
Planalto, picada e rio, no rumo de Sorocaba.

Lages... Castro..os birivas, nestas tropeadas muleiras.
Não respeitavam fronteiras, divisa ou tempo qualquer.
Quanto maior a distancia, a lembrança dobra a idade.
Mas o que dói, é a saudade do pago o rancho e a mulher.

Paraná depois São Paulo tropa entregue se boleavam.
E os sentimentos brotavam, rebentando o maneador.
Lembrando a mulher amada no baldrame do galpão.
De mate pronto na mão, bombeando pro corredor.

Tropa Ponta Cortada

Doscientas mulas argentinas, dóciles, bravías, de buen porte.
Cruzaron la frontera nadando hacia nuestro lado.
Punta, corrida, cortada, porque las mejores van adelante.
Sistema antiguo seleccionando la tropa.

Tropa lista y vendida, burro de carga y bruaca.
Y el viejo Tito Guaiaca, cocinero y guía.
Al frente, las dóciles con arreos y la vieja mula ruana.
En la garganta, lleva la campana del cencerro cantor.

De São Borja a Cruz Alta, casi un mes de camino.
Un poco más hasta Passo Fundo, descansando para reponer fuerzas.
Dos días y un poco más, tropa en la ruta de nuevo.
Estirada hacia el nuevo pueblo, de la Vacaria de los Pinares.

Chasquido, rebenque y silbidos, del cencerro al toque.
Meseta, sendero y río, rumbo a Sorocaba.

Lages... Castro... los birivas, en estas tropas de mulas.
No respetaban fronteras, límites o cualquier tiempo.
Cuanto mayor la distancia, el recuerdo duplica la edad.
Pero lo que duele, es la añoranza del pago, el rancho y la mujer.

Paraná luego São Paulo, tropa entregada se acomodaban.
Y los sentimientos brotaban, desbordando al manejador.
Recordando a la mujer amada en el umbral del galpón.
Con el mate listo en la mano, bombeando para el corredor.

Escrita por: