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De Vuelta

Cristiano Quevedo

De Volta

A tarde boleou a perna pelo lombo da cochilha
E um ouro de maçãnilha floresceu no descampado
Um salpicado de estrelas impeça bordar o céu
E um véu de neblina branca se acampa sobre o chapéu

O vento se tapa bruto contra as asas do meu pala
Um lenço pede bolada pra escaramuçar nessa hora
Meu baio pisa macio qual galo de boa pua
A lua se aninha prenha pela roseta da espora

Venho costeando açude bombeando minha silhueta
E uma traíra engambeta a focinha num bolcado
Pois sempre existe uma ânsia de quem volta pra morada
Com a idéia desnorteada de andejar enforquilhado

Até me vejo na ronda de algum fogo galponeiro
Tendo um angico campeiro findando num passo lento
E eu perciso de um amargo pra adoçar meu paradouro
E um sentimento mais touro pra atropelar os lamentos

O campo empresta o perfume que a noite tenta guardar
E o solitário estraviado me oferta o canto dos bastos
Por isso sofro calado aquela ausência morena
Que vêem meniando a melena pelo ondulado dos pastos

Embora o trote do baio conserve a mesma cadência
Basta voltar à querência pra renascer dum floreio
Um chamamê desfolhado no sobrelongo do vento
Onde a flor do sentimento vem lamber sal no rodeio

De Vuelta

La tarde dobló la pierna por el lomo de la colina
Y un oro de manzanilla floreció en el descampado
Un salpicado de estrellas impide bordar el cielo
Y un velo de neblina blanca se posa sobre el sombrero

El viento se ensaña bruto contra las alas de mi poncho
Un pañuelo pide boleada para pelear en este momento
Mi bayo pisa suave como gallo de buena pelea
La luna se acurruca preñada por la roseta de la espuela

Voy bordeando el estanque bombeando mi silueta
Y una tararira engaña la nariz en un escondite
Siempre existe un anhelo de quien vuelve a su morada
Con la idea desorientada de vagar enredado

Hasta me veo en la ronda de algún fuego de campo
Con un algarrobo campero terminando en un paso lento
Y necesito un amargo para endulzar mi paradero
Y un sentimiento más fuerte para atropellar los lamentos

El campo presta el perfume que la noche intenta guardar
Y el solitario extraviado me ofrece el canto de los pastos
Por eso sufro en silencio esa ausencia morena
Que viene ondeando la melena por el ondulado de los pastizales

Aunque el trote del bayo conserve la misma cadencia
Basta con volver a la querencia para renacer con un adorno
Un chamamé deshojado en el sobrelongo del viento
Donde la flor del sentimiento viene a lamer sal en el rodeo

Escrita por: Sandro Coelho, Cristiano Quevedo, Andrei, Jose Carlos Batista de Deus, Marcio Nunes Correa, Elivelton