395px

Nostalgia

Cristina Branco

Saudade



Tenho tantas recordaçøes como
Folhas tremendo nos ramos,
Canas murmurando à beira-rio,
Aves cantando no céu azul,
Frémito, murmúrios, canção:
Tantas! E mais disformes que sonhos.

Mais ainda: De todas as esferas celestes;
Como a onda, que ao quebrar,
Invade a imensidão da praia, sem
Nunca porém, um grão de areia expulsar.

Em atropelo, ouço-as segredar,
Ora agrestes, ora ternas, duras ou sinceras;
De tanta fartura, ainda dou em louco,
Esqueço quem sou e torno-me um outro.

As que são tristes, mais tristes me soam;
Agora que sei outro recurso não ter,
Que ficar de novo encalhado
Nas margens do eterno sofrer.

Também as felizes, se tornam mais tristes,
Pois para sempre se esvaneceram:
Beijos, luxos, palavras do passado,
São como frutos que em mim morreram.

Nada mais tenho que recordaçøes,
A minha vida já há muito se foi.
Como pode um morto cantar ainda?
Em mim já nenhum canto tem vida.

Nas margens dos grandes mares,
Na funda escuridão dos bosques,
Ouço ainda o grande rumor despertar
E nenhuma voz que o faça libertar.

Nostalgia

Tengo tantos recuerdos como
Hojas temblando en las ramas,
Cañas murmurando junto al río,
Pájaros cantando en el cielo azul,
Estremecimiento, susurros, canción:
¡Tantos! Y más deformes que sueños.

Aún más: De todas las esferas celestiales;
Como la ola, que al romper,
Inunda la inmensidad de la playa, sin
Nunca, sin embargo, expulsar un grano de arena.

En atropello, las escucho susurrar,
A veces ásperas, a veces tiernas, duras o sinceras;
De tanta abundancia, aún me vuelvo loco,
Olvido quién soy y me convierto en otro.

Las que son tristes, suenan más tristes para mí;
Ahora que sé que no tengo otro recurso,
Que quedarme de nuevo varado
En las orillas del eterno sufrir.

También las felices, se vuelven más tristes,
Pues para siempre se desvanecieron:
Besos, lujos, palabras del pasado,
Son como frutos que en mí murieron.

Ya no tengo más que recuerdos,
Mi vida se fue hace mucho tiempo.
¿Cómo puede un muerto cantar todavía?
En mí ya ningún canto tiene vida.

En las orillas de los grandes mares,
En la profunda oscuridad de los bosques,
Sigo escuchando el gran rumor despertar
Y ninguna voz que lo haga liberar.

Escrita por: Custódio Castelo / J.slauerhoff