Barco Triste
No sé de tu invierno,
del relato
llevado por los vientos
de la memoria.
Solo sé que aún eres
parte de mi deseo
fugaz presencia, tranquilo
atardecer.
En la voz entrecortada y débil
una mirada me conmueve.
La calle incandescente
por donde te fuiste
sin regresar.
Mira, aún espero
una señal de tu pañuelo
agitándose en la proa
de un barco triste
que en la neblina se fue...