The Nameless
Nightfall is the hour that shrouds him
Knowing what he knows, see what he's seen
He seeks out a substance to cloud him
And should some wayward traveler pass upon his way
He'll tell them a tale, and it's always the same
No man can name what's not meant to be named
A mist at his eye
A catch in his throat
Psychosis embodied
Barely a man, yet not quite a ghost
There is no name
There is no name for the thing that's not meant to be named
Sorrow and madness in one
An unseemly aura about him
Ragged in sight and reeking of ale
His detractors find reason to doubt him
The sea, he says, is boiling with sin like some vast sunken sodom
And he laughs not at the jest that the
Devil himself doth reside at the bottom
One thousand grips do rise
Stronger than timber or canvas of ship
Cries to lovers, gods, and mothers
Issue from men, the last word on their lips
El Sin Nombre
El anochecer es la hora que lo envuelve
Sabiendo lo que sabe, viendo lo que ha visto
Busca una sustancia para nublarlo
Y si algún viajero errante pasa por su camino
Les contará un cuento, y siempre es el mismo
Ningún hombre puede nombrar lo que no está destinado a ser nombrado
Una niebla en sus ojos
Un nudo en su garganta
La psicosis personificada
Apenas un hombre, pero no del todo un fantasma
No hay nombre
No hay nombre para aquello que no está destinado a ser nombrado
Tristeza y locura en uno solo
Una aura poco apropiada a su alrededor
Harapiento a la vista y apestando a cerveza
Sus detractores encuentran razones para dudar de él
El mar, dice, hierve de pecado como alguna vasta Sodoma hundida
Y no se ríe de la broma de que el
Mismo Diablo resida en el fondo
Mil agarres se levantan
Más fuertes que la madera o la lona de un barco
Llantos a amantes, dioses y madres
Emergen de los hombres, la última palabra en sus labios