Um Canto para Caronte
O hálito cansado de um corpo pálido
trava sua batalha contra a neblina fria.
Dentro de botas úmidas artelhos corroem,
a carne arde e são seis horas,
nove horas, três horas e tudo bem.
Mas eu vi acenar para mim
o homem na lua a bocejar.
E sim, ele estava tão feliz...
morto e tão feliz...
E eu limpei os meus olhos
destas aranhas sem pernas
e acendi cigarros e estopins.
Vou voltar "a" meia-noite só pra ver voltar.
Minhas mãos cansaram de esmurrar
o vidro quando te via escovar suas
três fileiras de dentes
(e estive preso no espelho por tanto tempo
que nem sei bem, e mais cem anos,
seis meses, três dias, tudo bem... tanto faz).
Aprendi a amar teu sorriso
como se aprende a amar quem sempre
diz que no final todos tem
a justiça e o sentido
e todos são amigos.
Quem diria "eu amigo"...
Quem diria... eu sei...
Vou voar agora que me destes asas.
Devoro exércitos, devoro exércitos,
canto para os pássaros, corro nos desertos, nem
a vontade de mil conselhos pode me deter.
Devoro exércitos, devoro exércitos,
o sangue negro feito petróleo da boca escorre e
me deixa mais forte.
Nem São Jorge irá te proteger.
Vou chegar as crateras da lua e me tornar um deus.
Un Canto para Caronte
El aliento cansado de un cuerpo pálido
lucha su batalla contra la neblina fría.
Dentro de botas húmedas los dedos del pie se corroen,
la carne arde y son las seis horas,
nueve horas, tres horas y todo está bien.
Pero vi que me saludaba
el hombre en la luna bostezando.
Y sí, él estaba tan feliz...
muerto y tan feliz...
Y limpié mis ojos
de estas arañas sin patas
y encendí cigarrillos y mechas.
Voy a regresar a la medianoche solo para ver regresar.
Mis manos se cansaron de golpear
el vidrio cuando te veía cepillar tus
tres hileras de dientes
(y estuve atrapado en el espejo por tanto tiempo
que ni siquiera sé bien, y más cien años,
seis meses, tres días, todo bien... da igual).
Aprendí a amar tu sonrisa
como se aprende a amar a quien siempre
dice que al final todos tienen
la justicia y el sentido
y todos son amigos.
Quién diría 'yo amigo'...
Quién diría... yo sé...
Voy a volar ahora que me diste alas.
Devoro ejércitos, devoro ejércitos,
canto para los pájaros, corro en los desiertos, ni
la voluntad de mil consejos puede detenerme.
Devoro ejércitos, devoro ejércitos,
la sangre negra como petróleo de la boca gotea y
me hace más fuerte.
Ni San Jorge te protegerá.
Llegaré a las crateras de la luna y me convertiré en un dios.