Que Assim Seja
Quando o silêncio vai pelo caminho, buscando a volta que a estrada tem,
Levo comigo as penas que me tocam, e tiro delas o que me convém;
Mirando longe, vou livrando as pedras, nesse destino que se fez regalo,
Pois, hoje sei que, a cruz que se carrega não é motivo pra estropiar cavalo.
Levei um tempo pra entender a vida, na direção daquilo que procuro,
E perceber que a luz mostra o sentido, para guiar quem vê melhor no escuro;
Talvez, por isso, encilho pingos "buenos", e não sofreno, por saber que assim...
Evito a dor primeira de cortá-los, e a do remorso que ia ser pra mim.
Se tenho sede de uma boa aguada, e de uma sombra pra desencilhar,
A própria sede serve de motivo, pra que eu procure onde descansar;
Digo, em verdade, que os meus cavalos, são a razão deste pensar, também,
Porque, se levo algum pelo cabresto, tem um disposto a me levar além...
A cada escolha que me dita um rumo, se estende o rastro pelo corredor,
Com fé na alma, vejo as conseqüências, e se me fiz, ou não, merecedor;
Por ter saído em busca de respostas, a vida, as vezes, cobra mais empenho,
Daí, reviso minhas atitudes, pra evoluir nessa missão que tenho.
-é mais feliz quem sabe ver o mundo, com olhos claros, muito além daqui,
E recomeça reparando os erros, quando descobre a humildade em si;
Nem sempre o mínimo que faço é pouco, nem sempre o máximo é suficiente,
Só que meu ser tende a cuidar com jeito, do que preciso pra seguir em frente.
Notei então que, nada é por acaso, tão logo, a sina me afastou dos meus,
E, que a lonjura que nos faz distante, nos aproxima ainda mais de deus.
Mas, se tiver de ser, que assim seja; sigo adiante no meu estradear,
Conforme posso, num tranco largo, sou dos que sabem onde quer chegar.
Que Así Sea
Cuando el silencio va por el camino, buscando el regreso que la carretera tiene,
Llevo conmigo las penas que me tocan, y saco de ellas lo que me conviene;
Mirando lejos, voy quitando las piedras, en este destino que se ha vuelto regalo,
Porque, hoy sé que la carga que se lleva no es motivo para estropear al caballo.
Me tomó un tiempo entender la vida, en la dirección de lo que busco,
Y darme cuenta de que la luz muestra el sentido, para guiar a quien ve mejor en la oscuridad;
Quizás por eso, ensillo buenos caballos, y no los agobio, al saber que así...
Evito el dolor primero de cortarlos, y el del remordimiento que sería para mí.
Si tengo sed de un buen trago de agua, y de una sombra para desensillar,
La propia sed sirve de motivo, para que busque donde descansar;
Digo, en verdad, que mis caballos son la razón de este pensamiento también,
Porque, si llevo alguno por el cabestro, hay uno dispuesto a llevarme más allá...
Con cada elección que me dicta un rumbo, se extiende la huella por el pasillo,
Con fe en el alma, veo las consecuencias, y si me hice, o no, merecedor;
Por haber salido en busca de respuestas, la vida, a veces, exige más empeño,
Por eso, reviso mis actitudes, para evolucionar en esta misión que tengo.
- Es más feliz quien sabe ver el mundo, con ojos claros, mucho más allá de aquí,
Y comienza de nuevo reparando los errores, al descubrir la humildad en sí mismo;
No siempre lo mínimo que hago es poco, no siempre lo máximo es suficiente,
Pero mi ser tiende a cuidar con delicadeza, lo que necesito para seguir adelante.
Entonces noté que nada es por casualidad, tan pronto, el destino me alejó de los míos,
Y que la distancia que nos separa, nos acerca aún más a Dios.
Pero, si tiene que ser, que así sea; sigo adelante en mi camino,
Según puedo, en cada paso firme, soy de los que saben a dónde quieren llegar.