395px

Carnicería de Frontera

Daniel Cavalheiro

Carniceria de Fronteira

No que prende a serra, assim no más, o dia empeza
Que o serviço é bruto e a plata se cria, peça por peça!
Um novillo buenasso escolhido num vistasso pelo carnicero
E que se vai aos poquito, engraxar os prato nos rancho povoeiro

Entre assado e vacío, lomo y picaña, os freguês vão pedindo
Uns corte más ancho e otros más gordo, que se chega o domingo
Um granito de peito, uns dois, três puchero e algum osso que sobre
E um gurizito descalço, imagina o poroto no seu rancho pobre

Carnicería de fronteira donde a vida povoeira por vez se rebusca
Clavada na linha, mirada de campo que nunca se ofusca
Com cheiro de carne, entre e peso e real –comércio campeiro!
Mata a hambre de tantos que vivem na sorte do arrabalde fronteiro

Ainda sobra o espinhaço, de um borreguito pesado dos pagos de allá
Coração e riñon, que se quedán mejor con el vino tannat
O naife chairado demonstra a pericia quando alguém se anuncia
E corta com jeito, uma carne coimera pra algum policía

Um chorizito gordo, enchido na guampa e a ponta de espinho
Mal chega ao balcão, e nem cai à balança e se vai aos vizinho
Mesmo com a noite, mostrando o semblante, tão negra e tão fria
O serviço não para, pois tem charque e limpeza na carnicería

Carnicería de Frontera

No es que se encienda la sierra, así nomás, el día comienza
Que el trabajo es duro y la plata se gana, pieza por pieza
Un novillo grandote elegido de un vistazo por el carnicero
Y que poco a poco se va, engrasando los platos en el rancho poblado

Entre asado y vacío, lomo y picaña, los clientes van pidiendo
Unos cortes más anchos y otros más gruesos, que llega el domingo
Un pedacito de pecho, dos, tres guisos y algún hueso que sobre
Y un niñito descalzo, imaginando los porotos en su rancho pobre

Carnicería de frontera donde la vida poblada a veces se busca
Clavada en la línea, mirada de campo que nunca se nubla
Con olor a carne, entre peso y real – ¡comercio campero!
Mata el hambre de tantos que viven en la suerte del arrabal fronterizo

Todavía queda el espinazo, de un corderito pesado de los pagos de allá
Corazón y riñón, que quedan mejor con el vino tannat
El cuchillo afilado demuestra la destreza cuando alguien se anuncia
Y corta con cuidado, una carne jugosa para algún policía

Un chorizo gordo, relleno en la tripa y la punta de espinas
Apenas llega al mostrador, ni cae en la balanza y se va a los vecinos
Aunque la noche muestre su semblante, tan negra y tan fría
El trabajo no se detiene, pues hay charque y limpieza en la carnicería

Escrita por: Leonardo Borges / Daniel Cavalheiro