A Valsa de Alice
Era um dia de chuva, que caía sem parar
E o choro ocultava as rugas dessa garota
Alice, no seu mundo estranho, sentou pra descansar num bar
O ar cheirava desumano, em sua mesa
E ela dizia: - Ah! Não vou respirar
Dizia: - Aaahhh
Um cego sentou ao seu lado e pediu vinho e pão
Derramou o vinho na mesa e limpou com as mãos
Alice se movia em sonhos, mas não saía do lugar
E o cego, com seu olhar medonho, chamou-a pra dançar
E ela dizia: - Ah! Não vou levantar
Dizia: - Aaahhh
Dizia: - Aaahhh! Não vou levantar
Dizia: - Aaahhh
E na sua mente dançava a mais bela valsa
De um pé só e com as mãos atadas
Alice não sabia mesmo qual era o poder de amar
E mexia nos cabelos como uma criança
Como amava aquele cego, que não soube nem cumprimentar
Mandaria os seus versos numa carta
E ela dizia: - Ah! Saiba me esperar
Dizia: - Aaaahhhh
O cego, que não tinha guia, feria-se a cada passo
E, das feridas do seu braço, uma a fez cantar
Cantava: - Ah! Eu posso te salvar
Cantava: - Aaahhh
Cantava: - Aaahhh! Eu posso te salvar
Cantava: - Aaahhh
E na sua mente dançava a mais doce valsa
Uma valsa a dois, a valsa de Alice e mais nada
La Valsa de Alicia
Era un día de lluvia, que caía sin parar
Y el llanto ocultaba las arrugas de esa chica
Alicia, en su mundo extraño, se sentó a descansar en un bar
El aire olía inhumano, en su mesa
Y decía: - ¡Ah! No voy a respirar
Decía: - ¡Aaahhh!
Un ciego se sentó a su lado y pidió vino y pan
Derramó el vino en la mesa y limpió con las manos
Alicia se movía en sueños, pero no se movía del lugar
Y el ciego, con su mirada aterradora, la invitó a bailar
Y ella decía: - ¡Ah! No voy a levantarme
Decía: - ¡Aaahhh!
Decía: - ¡Aaahhh! No voy a levantarme
Decía: - ¡Aaahhh!
Y en su mente bailaba la más hermosa vals
De un pie y con las manos atadas
Alicia realmente no sabía cuál era el poder de amar
Y se tocaba el cabello como una niña
Cómo amaba a ese ciego, que ni siquiera supo saludar
Enviaría sus versos en una carta
Y decía: - ¡Ah! Espérame
Decía: - ¡Aaaahhhh!
El ciego, que no tenía guía, se lastimaba en cada paso
Y de las heridas de su brazo, una la hizo cantar
Cantaba: - ¡Ah! Puedo salvarte
Cantaba: - ¡Aaahhh!
Cantaba: - ¡Aaahhh! Puedo salvarte
Cantaba: - ¡Aaahhh}
Y en su mente bailaba la más dulce vals
Un vals a dos, el vals de Alicia y nada más
Escrita por: Daniel Dórea