Vertigem
Penso que melhor seria eu completamente insano
como embriagado, maravilhado num êxtase
correndo o risco de ser atropelado pela contramão
Penso que -como um lunático - repleto do direito
de identificar as verdades do meu jeito
já não restariam verdades que impusessem a minha razão
Meio de andada no clarão da lua
sinto essa vertigem: a cidade nua!
Claro, estampado no meu pensamento
o real das horas, minha rosa dos ventos
o que me consola é fogo nesse apartamento
quando eu chego em casa quero
voce fora do lamento
quem tiver ouvidos ouça,
quem não tem não cause engano,
dance nesse picadeiro feito boneca de pano
para se animar.
Penso que me benzeria. Eu! Completamente santo e purificado
fosse em meu próprio nome
batizado em rio
que corresse para a fonte esgotando o mar.
Minha eletricidade entraria porta adentro,
sem pedir licença,sem qualquer constrangimento,
sem o descompasso da noção inevitável de se contrapor.
Meio de andada no clarão da lua
sinto essa vertigem: a cidade nua!
Claro, estampado no meu pensamento
o real das horas, minha rosa dos ventos
o que me consola é fogo nesse apartamento
quando eu chego em casa quero
voce fora do lamento
quem tiver ouvidos ouça,
quem não tem não cause engano,
dance nesse picadeiro feito boneca de pano
para se animar.
Vértigo
Creo que sería mejor estar completamente loco
como ebrio, maravillado en un éxtasis
arriesgándome a ser atropellado en sentido contrario
Creo que -como un lunático- lleno del derecho
de identificar las verdades a mi manera
ya no quedarían verdades que impongan mi razón
A mitad de camino en el resplandor de la luna
siento este vértigo: ¡la ciudad desnuda!
Claro, estampado en mi pensamiento
el real de las horas, mi rosa de los vientos
lo que me consuela es el fuego en este apartamento
cuando llego a casa quiero
que estés fuera del lamento
quien tenga oídos, que escuche,
quien no, que no cause engaño,
baila en este escenario como una muñeca de trapo
para animarse.
Creo que me bendeciría. ¡Yo! Completamente santo y purificado
en mi propio nombre
bautizado en un río
que fluyera hacia la fuente agotando el mar.
Mi electricidad entraría por la puerta,
sin pedir permiso, sin ningún tipo de vergüenza,
sin el desajuste de la inevitable noción de oponerse.
A mitad de camino en el resplandor de la luna
siento este vértigo: ¡la ciudad desnuda!
Claro, estampado en mi pensamiento
el real de las horas, mi rosa de los vientos
lo que me consuela es el fuego en este apartamento
cuando llego a casa quiero
que estés fuera del lamento
quien tenga oídos, que escuche,
quien no, que no cause engaño,
baila en este escenario como una muñeca de trapo
para animarse.