395px

Fiebre del Andante

Dilei

Febre do Andante

A imagem de casa refletida nos céus
E uma saudade incessante
Ardendo em meus olhos.
Impertinente chuva
Escorrendo em minha face.
Abrigos são tantos,
Irmãos são muitos,
Mas a saudade continua a rasgar meu peito.
Transborda a enchente
Que torna um homem menino outra vez.
E o choro é partilhado com a terra,
Com os ventos e a ensolarada manhã
De um dia de andanças.
Onde deus escreveu um recado pra mim?
Ainda ontem eu vagava
Em terras que não conhecia,
Mas de alguma forma consegui enxergar
As pegadas de meus antepassados.
Meu limite é justamente a fraqueza
De ser humano.
Quem mais irá perceber
Que o mundo não nos pertence?
Quem vai explicar a saudade
De um povo que não conheci?
Os olhos que ganhei
Me tornaram um criador,
Mas ainda procuro sentidos.
Com a saudade dilacerando o coração
Tornei real o universo
Que só existia em mim.
Enxergo a alma do povo
Que me ensinou sobre a vida,
Chorar de alegria a saudade que eu deixei.
Encontro e perco a paz que busco
Seguindo vestígios soltos no tempo.
As cores vão alimentando meu espírito
Enquanto o choro contido vira poesia
Entregue ao ar
Dos quatro cantos que percorri.
E o sopro do mar avisa-me do perigo
Que há em se prender
Somente as lembranças.
E percebo que a saudade é o meu quinhão.
É ela a minha companheira eterna
Por onde quer que meus pés pisem,
Saltem ou desequilibrem.
Ela é parte de mim.
E é por ela que a dor de deixar para trás
Enfeita a vida sem causar-me ferida.

Fiebre del Andante

La imagen de la casa reflejada en el cielo
Y una nostalgia constante
Ardiendo en mis ojos.
La molesta lluvia
Deslizándose por mi rostro.
Hay tantos refugios,
Muchos hermanos,
Pero la nostalgia sigue desgarrando mi pecho.
Desborda la inundación
Que convierte a un hombre en niño otra vez.
Y el llanto se comparte con la tierra,
Con los vientos y la soleada mañana
De un día de paseos.
¿Dónde escribió Dios un mensaje para mí?
Ayer mismo vagaba
Por tierras que no conocía,
Pero de alguna manera logré ver
Las huellas de mis antepasados.
Mi límite es precisamente la debilidad
De ser humano.
¿Quién más se dará cuenta
De que el mundo no nos pertenece?
¿Quién explicará la nostalgia
De un pueblo que no conocí?
Los ojos que heredé
Me convirtieron en un creador,
Pero aún busco significados.
Con la nostalgia desgarrando el corazón
Hice real el universo
Que solo existía en mí.
Veo el alma del pueblo
Que me enseñó sobre la vida,
Llorar de alegría la nostalgia que dejé.
Encuentro y pierdo la paz que busco
Siguiendo rastros sueltos en el tiempo.
Los colores van alimentando mi espíritu
Mientras el llanto contenido se convierte en poesía
Entregada al aire
De los cuatro rincones que recorrí.
Y el soplo del mar me advierte del peligro
Que hay en aferrarse
Solo a los recuerdos.
Y percibo que la nostalgia es mi parte.
Es ella mi compañera eterna
Por donde mis pies pisen,
Salten o se desequilibren.
Ella es parte de mí.
Y es por ella que el dolor de dejar atrás
Embellece la vida sin causarme herida.

Escrita por: