Feu Et Ombre
Dans le soir gris de la comte
On entendait ses pas la-haut
Avant l'aube il etait parti
Pour un voyage sans un mot.
Terres sauvages ou ocean,
Deserts au nord, monts au midi,
Nids de dragon, portes cachees,
De bois sombres ; partout il allait.
Hommes et elfes, hobbits et nains,
Ceux du trepas, ceux de la vie,
Oiseau chanteur et bete enfouie,
De tous il savait le langage.
Il tronait en sage seigneur,
Aussi prompt au courroux qu'au rire,
Vieil homme au chapeau bossele,
Penche sur un baton noueux.
“you cannot pass. i am a servant of the secret fire, wielder of the flame of anor. you cannot pass. the dark fire will not avail you flame of udun. go back to the shadow! you cannot pass.”
With a bound the balrog leaped full upon the bridge. its whip whirled and hissed. from out of the shadow a red sword leaped flaming. glamdring glittered white in answer. there was a ringing clash and a stab of white fire. the balrog fell back and its sword flew up in molten fragments. the wizard swayed on the bridge, stepped back a pace, and then again stood still.
Lame fatale, main guerisseuse,
Un dos courbe sous le fardeau,
Voix claironnante et marque vive,
Pelerin las dessus la route.
Il se tenait seul sous le pont,
Defiant a la fois feu et ombre ;
Sa canne brisee sur la roche,
Sagesse morte a khazad-dum.
Fuego y Sombra
En la grisácea noche del campo
Se escuchaban sus pasos arriba
Antes del amanecer se había ido
Para un viaje sin una palabra
Tierras salvajes oceano
Desiertos al norte, montañas al sur
Nidos de dragón, puertas ocultas
De bosques oscuros; a todas partes iba
Hombres y elfos, hobbits y enanos
Los de la muerte, los de la vida
Pájaro cantor y bestia escondida
De todos conocía el lenguaje
Reinaba como sabio señor
Tan pronto en la ira como en la risa
Anciano con sombrero abollado
Inclinado sobre un bastón nudoso
“No pasarás. Soy siervo del fuego secreto, portador de la llama de anor. No pasarás. El fuego oscuro no te servirá, llama de udun. ¡Regresa a la sombra! No pasarás.”
Con un salto el balrog se lanzó sobre el puente. Su látigo giraba y silbaba. De entre las sombras saltó una espada roja llameante. Glamdring brillaba blanca en respuesta. Hubo un choque sonoro y una estocada de fuego blanco. El balrog retrocedió y su espada voló en fragmentos fundidos. El mago vaciló en el puente, retrocedió un paso y luego se detuvo de nuevo.
Lame fatal, mano sanadora
Una espalda encorvada bajo la carga
Voz estridente y marca viva
Peregrino cansado sobre la ruta
Permanecía solo bajo el puente
Desafiando a la vez fuego y sombra
Su bastón roto sobre la roca
Sabiduría muerta en Khazad-dum.