Eis-me Aqui, Senhor!
Reconheço aquele que reina
E me chama a ser pregoeiro
Da justiça de sua palavra
Que se faz invencível luzeiro
Pelas mãos do fiel mensageiro
Tu, Senhor, purifica meus lábios
Me liberta de todo o pecado
E proclama da luz o presságio
Eis-me aqui, Senhor
Eu me disponho à obra do Reino!
Conduzi meus passos
Pelo caminho da paz
Caminhar entre as sombras da noite
Atraídos à luz verdadeira
É convite do Deus que nos chama
A transpor, afinal, as barreiras
É demais o desprezo de muitos
Ao caminho da plena verdade
Até quando fatal fechamento
À radiante e feliz liberdade?
Não se pode conter novo dia
Eis que a vida nos pede passagem!
É preciso em nós renovarmos
Do Deus vivo verdadeira imagem!
Advento perene do Reino
Se desdobra aos olhos sedentos
Da beleza que tudo recria
E revela divinos portentos
¡Aquí estoy, Señor!
Reconozco al que reina
Y me llama a ser predicador
De la justicia de su palabra
Que se convierte en luz invencible
Por las manos del fiel mensajero
Tú, Señor, purificas mis labios
Me liberas de todo pecado
Y proclamas el presagio de la luz
¡Aquí estoy, Señor!
¡Me dispongo a la obra del Reino!
Guía mis pasos
Por el camino de la paz
Caminar entre las sombras de la noche
Atraídos hacia la verdadera luz
Es la invitación del Dios que nos llama
A finalmente superar las barreras
Es demasiado el desprecio de muchos
Hacia el camino de la plena verdad
¿Hasta cuándo el fatal cierre
A la radiante y feliz libertad?
No se puede contener el nuevo día
¡He aquí que la vida nos pide paso!
Es necesario renovarnos
En la verdadera imagen del Dios vivo
El advenimiento eterno del Reino
Se despliega ante los ojos sedientos
De la belleza que todo recrea
Y revela divinos portentos
Escrita por: José Moacyr Cadenassi / D. Pedro Brito Guimarães