Gralhas
As sombras onde as gralhas abundam
são escuras como tinta
e o seu sino, suave, tilinta
enquanto os teus pés no lodo se afundam.
Pois no lodo se afunda quem ousa
à porta delas bater
das gárgulas o olhar oco pousa
sobre a água que murmura ao correr
Nas margens do rio, podridas
choram salgueiros pendentes
e as gralhas tristonhas, vencidas
crocitam, apesar de dormentes
Sobre os montes Merlock, lá muito pra além
num corgo cinzento que nem árvore tem
nas margens dum charco sem vento ou maré
se escondem as gralhas que vivem ao pé
As cavernas onde passam os dia
são úmidas, negras e frias
Com a candeia que alumia o tesouro
é ali que contam, seu ouro
Os muros molhados, os tetos pingando
e os pés delas no chão vão raspando
chapinhando "flite-flate"
vão à porta a ver se alguém bate
Pra fora espreitam, desconfiadas
garras tateantes, arrepiadas
e quando acabam - já estás no papo
pois os teus ossos metem num saco
Pra além dos montes, por estrada triste
junto dum charco que jamais viste
esperam gralhas por ti, meu moço
a quem servirás de pequeno-almoço
Garcetas
Las sombras donde las garcetas abundan
son oscuras como tinta
y su campana, suave, tintinea
mientras tus pies en el lodazal se hunden.
Porque en el lodo se hunde quien se atreve
a tocar a su puerta
y la mirada hueca de las gárgolas
descansa sobre el agua que murmura al correr.
En las orillas del río, podridas
lloran los sauces colgantes
y las garcetas tristes, vencidas
croan, a pesar de estar adormecidas.
Sobre los montes Merlock, allá muy lejos
en un arroyo gris que ni árbol tiene
en las orillas de un charco sin viento ni marea
se esconden las garcetas que viven al pie.
Las cavernas donde pasan los días
son húmedas, negras y frías.
Con la lámpara que ilumina el tesoro
es allí donde cuentan su oro.
Los muros mojados, los techos goteando
y sus pies en el suelo van raspando
chapoteando "flite-flate"
vienen a la puerta a ver si alguien llama.
Por fuera asoman, desconfiadas,
con garras temblorosas, erizadas
y cuando terminan - ya estás en el saco
pues tus huesos los meten en un costal.
Más allá de los montes, por un camino triste
junto a un charco que jamás has visto
esperan garcetas por ti, muchacho
a quien servirás de desayuno.