Noche tejida de nieve, vientos y estrellas canosas (diciembre)
El invierno siempre llega
inesperadamente, de noche.
Llega,
desgarrándose de su
lodazal
allí, cerca del borde
de la eterna oscuridad.
Y parece,
que la eternidad misma
está congelada,
cubierta de nieve blanca,
tejida con escarcha.