The Ghosts Of St. George's Drive
guitarist in the subway
sings right near the train
dealing with the brake noise squealing
drowning his refrain
his mobile crowd
moves back and forth
inside the tunnel's jaws
the clatter of the turnstile
becomes the boy's applause
no radio no tv no gunshots no sound
policeman's cars are muted
some seven stories down
some white noise some breathing
the heart will gently pound
we lovers isolate our souls inside this quiet town
you wouldn't think
they knew that we're alive
we're just the ghosts of st george's drive
a wonder why it always seemed
like somehow we imposed
a dime for every time they told us
sorry but we're closed
it drizzles down in chinatown
when we hit ming siam's
could you provide a place inside
for these two holograms
chorus
would someone please announce
that we've arrived
here come the ghosts of st george's drive
and from this hotel window
we view the road below
the traffic's light on this wet night
and vacancy's aglow
the tower chimes eleven times
and barely makes a sound
while lovers mesh in pale flesh
inside this quiet town
a juggler on his blades
a fat man with his cane
almost break each other's path
but both of them refrain
the man, he keeps on walking
the juggler keeps on rolling
they tip their hats to a young au pair
whose carriage keeps on strolling
and not a word was spoken
Los Fantasmas de la Calle San Jorge
Un guitarrista en el metro
canta justo cerca del tren
lidiando con el chirrido de los frenos
ahogando su estribillo
su multitud móvil
se mueve de un lado a otro
dentro de las fauces del túnel
el estruendo del torniquete
se convierte en aplausos para el chico
sin radio sin tv sin disparos sin sonido
los autos de policía están en silencio
a unas siete historias abajo
un poco de ruido blanco un poco de respiración
el corazón latirá suavemente
nosotros, amantes, aislamos nuestras almas dentro de este pueblo tranquilo
no pensarías
que saben que estamos vivos
somos solo los fantasmas de la calle San Jorge
me pregunto por qué siempre parecía
como si de alguna manera impusiéramos
un centavo por cada vez que nos decían
lo siento, pero estamos cerrados
llovizna en Chinatown
cuando llegamos a Ming Siam
¿podrías proporcionar un lugar adentro
para estos dos hologramas?
coro
¿alguien podría anunciar
que hemos llegado?
aquí vienen los fantasmas de la calle San Jorge
y desde esta ventana de hotel
vemos la carretera abajo
la luz del tráfico en esta noche húmeda
y la vacante resplandece
e l campanario suena once veces
y apenas hace ruido
mientras los amantes se funden en pálida carne
dentro de este pueblo tranquilo
un malabarista en sus cuchillas
un hombre gordo con su bastón
casi se cruzan en su camino
pero ambos se contienen
el hombre sigue caminando
el malabarista sigue rodando
se quitan el sombrero ante una joven niñera
cuyo coche sigue paseando
y no se dijo ni una palabra