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Pagode del campo

Eder e Élton

Pagode da roça

Papai vendeu nosso sítio e viemos pra cidade
Sem saber que com a terra,
Vendeu nossa liberdade
Não viu que já tinha flores no pé da felicidade
E semeou esperança sobre o solo da saudade.

Lembro de papai fumando sentado lá na soleira
E mamãe passando amassa no cilindro de madeira
Enquanto ela assava o pão com folha de bananeira
Eu ia pro ribeirão para pescar de peneira.

E na panela de ferro mamãe fazia comida
Arroz pequi e verdura tudo sem inseticida
Frango caipira e maxixe e cambuquira cozida
Café em coador de pano e uma pinguinha curtida.

Chuveiro era cachoeira a luz era lamparina
E Sol devagarinho nascia atrás da colina
E abrindo a cerração como se fosse cortina
Andava em carro de boi, calça rancheira e botina.

Moro na cidade grande, mas não tenho alegria
Respiro ar poluído me matando a cada dia
A tristeza e a saudade só me traz melancolia
Quando vivi lá na roça fui feliz e não sabia.

Hoje quando vejo a lua sem querer pego a chorar
Porque me vem na lembrança,
Minha infância meu lugar
Parece que ela me diz que o sertão deve voltar
Pois a cidade não serve para o caboclo morar.

Pagode del campo

Papá vendió nuestro rancho y vinimos a la ciudad
Sin saber que con la tierra,
Vendió nuestra libertad
No vio que ya había flores en el pie de la felicidad
Y sembró esperanza sobre el suelo de la añoranza.

Recuerdo a papá fumando sentado allí en el umbral
Y mamá pasando masa en el cilindro de madera
Mientras ella horneaba el pan con hoja de plátano
Yo iba al arroyo a pescar con una cernidera.

Y en la olla de hierro mamá hacía comida
Arroz con pequi y verduras todo sin insecticida
Pollo de campo y maxixe y cambuquiras cocidas
Café en filtro de tela y un poquito de aguardiente.

La ducha era una cascada, la luz era una lámpara
Y el Sol despacito nacía detrás de la colina
Y abriendo la neblina como si fuera cortina
Andaba en carro de bueyes, pantalón campero y botas.

Vivo en la ciudad grande, pero no tengo alegría
Respiro aire contaminado matándome cada día
La tristeza y la añoranza solo me traen melancolía
Cuando viví en el campo fui feliz y no lo sabía.

Hoy cuando veo la luna sin querer me pongo a llorar
Porque me viene a la memoria,
Mi infancia mi lugar
Parece que ella me dice que el sertón debe regresar
Pues la ciudad no sirve para que el campesino viva.

Escrita por: João Miranda / Praense